La comunicación efectiva



Fecha de Publicación: 2015-12-09

Fuente/Autor: Dra. Verónica Vera C. PSICOLOGA CLINICA Si desea un tema en especial sugiéralo: ps.cl.v.vera@gmail.com Telf. 0993932483 “Cuando cultivamos la habilidad de una comunicación efectiva. Se reduce la discrepancia entre las personas”

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Muchos de los problemas del ser humano, a nivel personal, laboral, académico, sentimental, de pareja o sociales, se remiten a no poder comunicarse adecuadamente con el resto de personas, ya que este es el medio por el cual un individuo establece con otro un contacto que le permite transmitir una información.

En la comunicación intervienen diversos elementos:

Emisor: La persona (o personas) que emite un mensaje.

Receptor: La persona (o personas) que recibe el mensaje.

Mensaje: Contenido de la información que se envía.

Canal: Medio por el que se envía el mensaje.

Código: Signos y reglas empleadas para enviar el mensaje.

Contexto: Situación en la que se produce la comunicación.

“La comunicación eficaz entre dos personas se produce cuando el receptor interpreta claro y completo el mensaje en el sentido que pretende el emisor”.

Las formas de comunicación humana

Pueden agruparse en dos grandes categorías, la comunicación verbal y la comunicación no verbal:

La comunicación verbal se refiere a las palabras que utilizamos y a las inflexiones de nuestra voz (tono de voz).

La comunicación no verbal hace referencia a un gran número de canales, como: el contacto visual, los gestos faciales, los movimientos de brazos y manos o la postura y la distancia corporal.

Técnicas de comunicación efectiva

La escucha activa.- Uno de los principios más importantes y difíciles de todo el proceso comunicativo es el saber escuchar.

Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye.

La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla, el oír es simplemente percibir vibraciones de sonido.

Mientras que escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye.

Mirar a los ojos.-

La mirada huidiza es típica de las personas inasertivas. Sostener la mirada es una manera de mostrar valentía y sinceridad; esto provoca en su receptor confianza.

Modulación y entonación de la voz.-

La entonación de su voz comunica sus sentimientos, el volumen muy bajo denota inseguridad y dificulta la comunicación.

El volumen demasiado alto denota agresión, se corta la comunicación y esto se transforma en una discusión.

Fluidez verbal.-

Espontánea y segura. Se consigue cuando se está seguro del tema a tratar, la acumulación de información con tecnicismos o fraseología rebuscada, circunloquios, muletillas, repeticiones, disculpas o saludos reiterados no proporciona una buena comunicación.

Por el contrario su receptor entrará en estado de impaciencia, desesperación, y ansiedad, para ser claro y conciso solo requiere saber expresarse y tener claro el mensaje que desea transmitir. Que quiero conseguir que mi receptor entienda.

Postura.-

La postura comunica las actitudes de las personas. La postura del sumiso que se inclina ante el interlocutor da la impresión de sometimiento; y es difícil acercarse a alguien que no se respete a sí mismo.

La sumisión demuestra debilidad. A no ser que se active el delirio de grandeza con el “sube y baja” de la cabeza, así como se inclina se levanta demostrando su complejo de superioridad, que en tal caso para quien recepta esta actitud causa el mismo efecto de desconfianza.

Los gestos.-

Es el lenguaje no hablado, los de las personas inasertivas en la comunicación suelen estar desfasados con respecto al lenguaje hablado.

Pueden asegurar estar alegres verbalmente, pero con su expresión facial triste.

Esto lógicamente a su interlocutor lo va desconcertar y tendrá sentimientos de incertidumbre y desconfianza.

El gesto acompaña físicamente al lenguaje y completa su sentido.

El contenido verbal del lenguaje.-

Debe ser claro, explícito, directo y franco, respetuoso de los derechos ajenos, ser breve.

Repetir varias veces lo mismo con distintas palabras, o alargar excesivamente el planteamiento, no es agradable para quién escucha.

Produce la sensación de ser tratado como alguien de pocas luces o como un niño.

En todo caso, corre el peligro de que le rehúyan por pesado cuando empiece a hablar, hay que recordar que: “Lo bueno, si es breve, es dos veces bueno”.

Elegir el lugar y el momento adecuados.-

En ocasiones, un buen estilo comunicativo, un modelo coherente o un contenido adecuado pueden irse al traste si no hemos elegido el momento y el lugar adecuado para transmitirlo o entablar una relación.

Si tomamos en cuenta los datos obtenidos hasta el momento, y los practicamos cotidianamente lograremos obtener una mejor calidad de comunicación efectiva lo que le permitirá mejorar sus relaciones interpersonales en todos sus ámbitos.



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