¿Vive con un adicto?



Fecha de Publicación: 2015-08-17

Fuente/Autor: Dr. Fernando Robles Cuñas Psicólogo Clínico Especialista en Niños, Adolescentes y Adultos Celular: 0997444465 E-mail: psicoclinico01@hotmail.es

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El número de personas que sufren de alcoholismo es preocupante, se calcula que más de 20 millones de personas tienen un problema serio con la bebida y casi la mitad consumen alcohol regularmente.

La mayoría de estos individuos no sufren el problema de la adicción solos, desafortunadamente, sus parejas, hijos, padres, madres y otros familiares también sufren las consecuencias de esta enfermedad, además de que muchos de estos familiares y amigos no saben que también están enfermos; son ‘codependientes’.

La codependencia se puede definir como una preocupación excesiva y muchas veces inapropiada por los problemas o la forma de consumir alcohol de un familiar o alguien muy allegado.

El codependiente se olvida de sus necesidades y hasta su vida para concentrarse en los problemas de otro.

Para este tipo de individuos es muy frustrante cuando la otra persona no responde como lo espera.

Esto hace que se deprima e inclusive trata con más intensidad querer controlar al individuo que tiene problemas de adicción. En nuestra cultura latina esto es muy común, especialmente si estamos lidiando con la adicción del cónyuge o un hijo.

Para muchos familiares de adictos o alcohólicos la palabra codependencia es muy fuerte. Es sumamente difícil entender como el enfermo, ya sea por la adicción al alcohol u otra droga, no quiera recibir ayuda.

Y es que esto es precisamente una de las señales más evidentes del adicto; no reconocer y negar totalmente que tenga un problema con la bebida o la droga.

Sin embargo, es importante que los familiares sepan que ellos también están enfermos.

La esposa, los hijos, y otros familiares muchas veces sufren de depresión, ansiedad, y otros desbalances emocionales debido al comportamiento del adicto.

Hay una serie de preguntas que las personas que viven con un adicto deben de contestar con honestidad:

• ¿Se ve forzado a ayudar a otros a resolver sus problemas?

• ¿Cree que tiene que estarle dando consejos a la persona adicta, aun si esta no se los está pidiendo?

• ¿Trata de complacer a otros y casi nunca a usted mismo?

• ¿Creció en una familia problemática o reprimida donde había consumo de alcohol excesivo?

• ¿Cree que si no es productivo, usted no vale nada?

• ¿Siente que tiene que controlar el consumo de alcohol o droga de su familiar o amigo?

• ¿Siente miedo al abandono, soledad o al rechazo?

• ¿Está usted frecuentemente culpando a otros por lo que está sucediendo en su hogar?

Si contestó afirmativamente a varias de estas preguntas es posible que usted también necesite ayuda.

La persona que sufre de codependencia cree ser la responsable de los pensamientos, los sentimientos y la forma de comportarse otros alrededor suyo, además, la esposa, madre o persona codependiente también cree que el adicto es el responsable y culpable de cómo ella piensa, lo que siente y sus acciones.

Muchos profesionales que trabajan con familias que sufren esta enfermedad dicen que el codependiente no sabe dónde acaba él o ella y donde empieza el otro.

El alcohólico y su codependiente niegan, esconden y cubren sus sentimientos.

Le quieren mostrar al mundo que son fuertes y pueden “controlar” la situación, pero la realidad es que carecen de autoestima y están constantemente buscando reconocimiento el uno en el otro.

Se culpan entre sí de todas sus desgracias y hacen cualquier cosa menos asumir responsabilidad de sus acciones como individuos.

Muchas veces el codependiente miente y trata de cubrir las acciones del adicto ante sus empleadores por temor a no perder el trabajo.

También llegan al extremo de comprarle la bebida o inclusive la droga que prefiere el adicto.

Sin duda esta es una situación donde ambos necesitan ayuda.

Pero si el adicto, debido a la naturaleza de la enfermedad rehúsa recibirla, es necesario que el familiar busque ayuda y apoyo para poder trabajar con esas emociones que le están trayendo dolor y tristeza en su vida.

Estas son algunas instrucciones que puedes seguir para ayudar a un codependiente:

Reconocer el problema:

Con el fin de ayudar a un codependiente, es necesario reconocer la condición, es muy fácil reconocerla si no eres parte de ella, los codependientes suelen cuidar de todos, excepto de ellos mismos.

No aceptan ayuda o halagos, y muchas veces no les gusta estar solos, su autoestima es baja y dependen de las opiniones de otras personas.

Ofrecer información:

Una vez que se reconoce a un codependiente, la mejor manera para empezar a ayudarlo es ofrecer información acerca de la codependencia.

Paso atrás:

Si haz reconocido el problema y ya le brindaste información sobre la codependencia, DETENTE! Lo peor que puedes hacer por un codependiente es hacerte cargo de su recuperación.

Mientras que él o ella están trabajando en su recuperación, trata de mantenerte al margen, un codependiente tiene muchas necesidades, una de ellas es su propio espacio.

Da un paso atrás y permítele, e incluso exígele a una persona codependiente que comience a confiar en sí mismo.

Ser de apoyo:

Al igual que un adicto, un codependiente puede intentar varias veces cambiar su vida antes de hacer cualquier cambio real y progresivo.

Si en verdad quieres ser de ayuda a un codependiente, debes apoyar sin condiciones ni recriminaciones.

No olvides! Identificar el problema, ofrecer información, y apoyar pero no hacerse cargo.



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