Fobia escolar o miedo a ir a la Escuela



Fecha de Publicación: 2013-06-21

Fuente/Autor: Realizado por Dr. Fernando Robles Cuñas - Psicólogo Clínico

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Tradicionalmente, el término “fobia escolar” se utilizaba para describir a aquellos niños que manifestaban ansiedad por tener que ir al escuela. Solían mencionarse ansiedad grave y síntomas somáticos tales como mareo, dolor de estómago y náuseas que hacían que el niño se quedara en casa.

Los padres, preocupados por la salud y la ansiedad del niño, a menudo eran reacios a forzar la asistencia del niño al escuela, así pues, algunos investigadores se cuestionaron si era adecuado el empleo del término fobia escolar para describir este trastorno.

En efecto, en muchos casos la fobia escolar parecía estar relacionada con el miedo a separarse de la madre y del hogar, que la evitación escolar puede ser simplemente una manifestación de un miedo mucho mayor por separación, se ha aceptado desde hace mucho tiempo. A pesar de todo, podría entenderse que este término implica la decisión consciente por parte del niño de negarse a ir a la escuela, lo cual no parece ser aplicable en todos los casos.

Debemos diferenciar la fobia escolar que se trata de ansiedad relacionada con alguna situación escolar como un profesor, una asignatura, burla o violencia de compañeros de clase etc., además de intensa ansiedad anticipatoria el día o días anteriores con síntomas físicos y empeoramiento después de vacaciones o enfermedad.

Hacer novillos: Asociado a adolescentes con trastorno de conducta, con familias desestructuradas y que no supervisan a los hijos. Los adolescentes están con amigos que tampoco van al colegio y los padres no saben donde están.

Ansiedad de separación: Más frecuente en niños que adolescentes, intensa ansiedad al separarse de sus padres o casa, miedo por la salud de padres o de ellos mismos y tampoco van al parque, cine, etc. sin los padres. Muchas veces está asociado a depresión, se van aislando de amigos, apáticos y tristes en todas las situaciones.

Con frecuencia la primera prueba de independencia para un niño viene cuando debe asistir a la escuela diariamente, por ello hay que prestar atención a estos momentos y es justo donde pueden surgir las primeras dificultades

Aunque hay niños que le temen a algunas actividades escolares (tomar el autobús escolar, leer en voz alta en clase, cambiarse para la clase de educación física), a algunos les produce ansiedad los problemas en el hogar o el separarse de la persona que los cuida.

La "Ansiedad de Separación"

Ocurre típicamente cerca de los 18 a 24 meses de edad, los niños lloran, se agarran de las personas y tienen rabietas cuando se separan de las personas que los cuidan (personas en guarderías o niñeras, por ejemplo).

Esto es normal a esta edad, pero algunos niños continúan teniendo dificultad al separarse de sus padres u otras personas que los cuidan. A veces, niños de edad escolar que previamente podían separarse de sus cuidadores, se sentirán de momento ansiosos y temerosos.

Un niño con fobia escolar generalmente tiene temor de salir de la casa en general, en vez de temer a una cosa en particular de la escuela, por ejemplo, puede extrañar la casa cuando se queda en casa de un amigo.

Por lo general, los padres son muy meticulosos y proporcionan amor en abundancia a sus hijos

Algunas veces, esos padres son exageradamente protectores y cariñosos, y el niño encuentra difícil separarse de ellos (ansiedad de separación), el niño no tiene la confianza en sí mismo que resulta de manejar las tensiones normales de la vida sin asistencia de los padres.

Los niños que están luchando con problemas académicos o sociales pueden desarrollar también rechazo a la escuela

Muchos niños tienen preocupaciones sociales y pueden haber sido molestados o intimidados en la escuela o de camino hacia ésta. Algunas escuelas o vecindarios pueden ser inseguros y caóticos.

Algunos niños prefieren quedarse en la casa porque pueden ver la televisión, tener la atención de los padres, jugar, en vez de trabajar en la escuela, puede que los niños y jóvenes que están pasando por una transición (de escuela elemental a intermedia, o intermedia a superior) se sientan muy tensos.

Excepto por la mala asistencia, estos niños generalmente son buenos estudiantes y con buena conducta en la escuela. Pero, si no se le da tratamiento, el rechazo a la escuela podría llegar a convertirse en algo más complicado que un problema familiar.

Los resultados pueden ser deterioro académico, malas relaciones con niños de su misma edad, conflictos legales, evitación del trabajo o de continuación de sus estudios, ataques de pánico, agorafobia y trastornos psicológicos.



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