Qué es Violencia Doméstica?



Fecha de Publicación: 2013-03-08

Fuente/Autor: Por la Dra. Aliza A. Lifshitz - Mujeres y Belleza, Niños y Adolescentes

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La violencia doméstica es un tipo de abuso en el que un miembro de la familia le causa daños físicos, emocionales o sexuales a algún otro miembro de la misma: papá, mamá o hijos.

Cada año más de un millón de mujeres sufren malos tratos por parte de su cónyuge, pareja o compañero sentimental, y como promedio cada 15 segundos una mujer es maltratada físicamente por un hombre al que conoce.

Aunque se habla en mayor proporción de la violencia contra las mujeres a manos de sus esposos o compañeros sentimentales, también los hombres pueden ser agredidos por ellas y los hijos por cualquiera de sus padres. Sin embargo, las mujeres tienen 12 veces más probabilidades de padecer malos tratos.

La violencia doméstica se clasifica en:

Violencia física: Comprende el uso de fuerza física o el uso de armas en ataques que lesionan o hieren, entre ellos: golpear, patear, halar el pelo, morder, tirar ácido o cualquier otro tipo de sustancias peligrosas, quemar ó atacar con armas y objetos.

Como consecuencia de la violencia física se pueden presentar lesiones, discapacidades y –en casos extremos- hasta la muerte.

Violencia psicológica o emocional: Incluye amenazas de violencia física o sexual y/o de abandono; también humillaciones, insultos, críticas constantes, acusaciones y atribuciones de culpa.

Hacer caso omiso de la persona, no prestarle suficiente atención a sus necesidades o ridiculizarlas también son maneras de ejercer violencia psicológica, así como controlar lo que una persona puede o no puede hacer.

Como consecuencia de este tipo de violencia, el o la afectada pueden sufrir de baja autoestima, ansiedad y depresión o puede abusar del consumo de drogas y/o alcohol.

Violencia sexual: Este tipo de violencia, que es poco denunciada, se presenta cuando se obliga a algún miembro de la familia (por lo general al conyugue) a tener sexo en contra de su voluntad.

Como consecuencia de la violencia sexual se pueden producir enfermedades de transmisión sexual, problemas ginecológicos, embarazos no deseados, complicaciones del embarazo, aborto espontáneo, aborto provocado en condiciones de riesgo o problemas sexuales.

Las diferentes formas de violencia están interrelacionadas y suelen ocurrir combinadas (por ejemplo: violencia física y psicológica; ó violencia física y sexual) durante una agresión.

Una encuesta nacional realizada en 1998, a 1,821 mujeres, reveló que cerca de la mitad de las encuestadas (44%), que tenían entre 18 y 64 años, sufrieron por lo menos un episodio de violencia en su vida.

De ese porcentaje de mujeres, el 18% fue víctima de agresión física o sexual durante la niñez.

Cuando esas mujeres llegaron a la edad adulta, el 19% sufrió agresión física; el 20%, sexual; y el 35%, psicológica o emocional.

Diferentes estudios han demostrado que quienes han sido víctimas de violencia en la infancia, tienen mayor riesgo de tener relaciones violentas cuando son adultas, bien sea con un rol de víctimas o de agresores.



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