¿Por qué nuestros hijos caen en las pandillas?



Fecha de Publicación: 2012-12-12

Fuente/Autor: Realizado por el Dr. Fernando Robles Cuñas Psicólogo Clínico

Noticia Vista : 13  Veces.



Desde el punto de vista psicológico, el joven se rinde a la tentación de las pandillas por las siguientes razones:

• Carece de autoestima.

• Busca una identidad propia en un grupo que lo haga sentir aceptado.

• No puede lidiar con la presión de sus amigos.

• Ha perdido el control sobre su vida en la búsqueda del respeto y el poder.

• No ha tenido ejemplos positivos en su familia ni en la comunidad.

• El desequilibrio entre el deseo por tener cosas, alimentado por los medios de comunicación, y la pobreza en la que vive su familia.

Desde el punto de vista social, estas son las condiciones que favorecen el fenómeno:

• El estilo de vida extravagante y tentadora que muestran los miembros de las pandillas.

• La necesidad de dinero y un modo fácil de obtenerlo.

• El sentido de estatus social que brindan los amigos o los “contactos”.

¿Cómo saber si su hijo está en una pandilla?

Con el propósito de prevenir, estas son algunas preguntas que usted debe formularse:

¿Cómo es el comportamiento de mi hijo?

¿Cambió su estilo de vida?

¿Escucha otro tipo de música?

¿Tiene una actitud y una conducta diferente a la normal?

¿Se lo ve apático y desinteresado en los miembros de su familia?

¿Sale en la noche y no regresa durante varios días?

¿Quiénes son sus amigos?

¿Tendrá relación con algún pandillero?

¿Tiene problemas de aprendizaje y bajas calificaciones?

¿Tiene tatuajes o símbolos de pandillas en su piel o parches raros en la ropa?

¿Cambió en forma muy llamativa su manera de vestir?

¿Tiene dinero que no puede explicar cómo lo consiguió?

¿Apareció en la casa con un automóvil nuevo, sin razón alguna?

¿Estará ingiriendo drogas o bebiendo alcohol?

¿Qué tipo de relación tiene con la policía o con las figuras de autoridad, como el maestro de la escuela o el dirigente religioso de su iglesia?

Lo que usted puede hacer

Claro que los maestros, los líderes religiosos y los servidores públicos pueden hacer mucho por sus hijos, pero la responsabilidad primaria es suya, como padre.

La vida adulta de un hijo comienza en el vientre de la madre. Y la prevención es fundamental para evitar sorpresas trágicas o preguntas sin respuestas.

Tenga en cuenta los siguientes consejos:

Conozca a los amigos de sus hijos.

Cómo influyen sobre ellos y qué hacen cuando están juntos.

Hable con ellos acerca de los peligros de las pandillas.

No les compre ni les permita usar ropa de pandillas. Esto podría atraer la atención de personas indeseables.

Pase su tiempo libre con sus hijos (Juegue con ellos).

Comuníquese: Una buena comunicación es abierta, frecuente y positiva, esto permitirá que sus niños se expresen y confíen en usted.

Déles tareas para hacer en la casa; inscríbalos en actividades extraescolares, deportivas, en programas comunitarios o de la iglesia.

Enfatice el valor de la educación y motívelos a rendir bien en la escuela.

Busque modelos positivos para ellos.

Incentívelos en la lectura de biografías de personas con vidas ejemplares e inspiradoras.

Planifique actividades con toda la familia. Intégrelos.

Establezca límites y reglas para sus hijos. Que sepan qué es y qué no es aceptable desde una edad temprana; por ejemplo, que lleguen a casa a una hora razonable.

Involúcrese en la educación de sus hijos: vaya a su escuela, llegue a conocer a sus maestros y asista a los eventos para padres y maestros.

Epílogo

Edwin, el hijo menor de la familia Alvarado, fue visitado en la cárcel por un pastor adventista del séptimo día, a quien le contó su historia.

Le dijo que de niño tuvo todos los juguetes y que no le faltó nada. . . de las cosas materiales. Pero que hubiera deseado tener a su madre o a su padre en los momentos que más los necesitó.

Cuando en la escuela se burlaban de él por ser un niño hispano, cuando tuvo su primer relación afectiva con una compañerita, cuando lo tentaron, de niño aún, con un cigarrillo de marihuana, cuando se involucró con una pandilla y tuvo “su bautismo de fuego” baleando a los autos en la autopista.

En todos esos momentos hubiera necesitado a alguien que lo escuchara, lo reprendiera y lo guiara.

Cuando el pastor, luego de escucharlo, le hizo esta pregunta, Edwin no tuvo respuesta: ¿Alguna vez tus padres te enseñaron acerca de Jesús y de su amor?

La influencia del grupo es relativa

La pandilla no elige al joven, sino que, al contrario, el adolescente se une a personas que comparten sus mismos problemas y usted también es de los que deja a su hijo solo con el mundo.



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