Hemorroides



Fecha de Publicación: 2012-11-04

Fuente/Autor: Por la Dra. Sandra Nieto Espinoza – Médico Proctólogo

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Las hemorroides (del griego haima: ‘sangre’ y rein: ‘fluir’) son várices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano, popularmente también se las conoce con el nombre de almorranas.

Anatómicamente son plexos, cojinetes o almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas superficiales del conducto anal.

Normalmente son tres los cojinetes, localizados en la pared lateral izquierda, pared lateral derecha y en posición media posterior y funcionan en el mecanismo de continencia de las heces.

A menudo, las inflamaciones de las hemorroides son consecuencia del esfuerzo del pujo para evacuar el intestino, aunque pueden ser causadas por otros factores como el embarazo, el envejecimiento y el estreñimiento crónico o la diarrea.

Síntomas

El principal síntoma de las hemorroides es sangre roja brillante en las heces, en el papel higiénico o en el inodoro. Otras causas de sangrado anal o rectal incluyen un cáncer colorrectal o anal debido a que las hemorroides son parte normal de la anatomía anorrectal, el tratamiento sólo se indica en casos sintomáticos.

Es recomendable que sean tratadas por médicos especialistas en colo-proctología, el tratamiento suele incluir baños tibios y una crema u otra medicina. Las hemorroides complicadas pueden requerir cirugía y otros tratamientos.

Clasificación

Las hemorroides patológicas se dividen en internas y externas.

Internas: Si se encuentran por arriba de la línea pectíneo o dentada del conducto anal.

Externas: Las que se encuentran dístales o por abajo de la línea dentada.

Las hemorroides internas se clasifican en cuatro grados

Las hemorroides también pueden trombosarse.

Las hemorroides internas se originan desde el plexo hemorroidal superior y están cubiertas por mucosa proximal a la línea dentada.

Pueden presentar rectorragia, protrusión, quemazón, prurito, dolor y descarga mucosa.

Etiología

Algunas causas que predisponen a padecer hemorroides:

Factores hereditarios.

Estreñimiento que, al forzar el paso de las heces, comprime las venas hemorroidales.

Diarrea, que puede producir irritación.

Ocupacional, estar de pie o sentado durante mucho tiempo seguido, ejemplos: conserjes, botones, ejecutivos, chóferes, pilotos, traductores, taxistas, programadores, oficinistas.

Embarazo, sobre todo en las últimas semanas.

Hipertensión portal, es decir, aumento de presión venosa a nivel del sistema porta.

Obesidad, por aumento de la presión abdominal sobre el piso pélvico.

Abuso de laxantes.

Factores nutricionales.

Cuadro clínico

Las molestias que causan las hemorroides son fáciles de sentir: sensación de ardor en el recto, comezón, humedad anal constante, dolor, sangrado al evacuar (aunque no siempre sangra), manchado de la ropa interior y sensación de salida de alguna protuberancia por el recto.

Rectorragia: La causa más frecuente de la rectorragia (sangrado por el ano) es por sangrado hemorroidal. También puede ser originado por fisuras, rectitis y lo más grave, por pólipos y/o tumores del recto y colon.

Por esta razón, ante un sangrado, ya sea reciente o bien crónico, debe efectuarse siempre un estudio endoscópico (rectoscopia o colonoscopia) para que, en el caso de que exista un tumor, pueda ser diagnosticado por el cirujano proctólogo y aplicar cuanto antes el tratamiento oportuno.

Diagnóstico

Se realiza mediante un examen clínico del recto y del ano, para descartar la posibilidad de un cáncer se recomienda practicar un examen radiográfico con enema opaco y, posiblemente, una sigmoidoscopía.

De todas formas, ante un cuadro de hemorroides se pueden observar pequeñas pérdidas de sangre, mientras que ante un cáncer las hemorragias suelen ser más abundantes, persistentes y, por lo general, se presentan asociadas con cambios en el hábito intestinal.

Endoscopia: Existen diferentes tipos de endoscopia y la anoscopia es uno de ellos.

Rectoscopia: Es una observación instrumental del recto y ano, por medio de la cual se puede visualizar el estado interno de los mismos, de esta manera se puede ver el origen del sangrado, la causa de la molestia y en muchas ocasiones, se puede tomar una biopsia y aclarar el diagnóstico.

Colonoscopía: Es un estudio instrumental, mediante una preparación de purga y lavados previos, con el colonoscopio, el cual permite, bajo anestesia y lubricante y distensión moderada no dolorosa, con aire, ver todo el aparato digestivo inferior y realizar algunos procedimientos sin necesidad de recurrir a la cirugía.

En ellas puede observarse el origen del sangrado, tomar fotografías, reconocer tumoraciones y ulceraciones, diagnosticar formaciones diverticulares, observar su estado patológico, lo mismo que estenosis y un reconocimiento rápido de las tumoraciones benignas (divertículos) y malignas (cánceres), etc.

Hoy en día las técnicas han cambiado mucho, existen analgésicos excelentes para el manejo de las molestias PRE-examen y post-operatorias.

Tratamiento

Mantener una buena higiene anal y evitar rascar o frotar las hemorroides, para ayudar a prevenir las infecciones.

Corregir el estreñimiento añadiendo fibra a la dieta: frutas, verduras, pan integral, líquidos abundantes.

Corregir las diarreas.

Evitar comidas muy sazonadas, picantes y grasas, así como el consumo de alcohol.

Evitar esfuerzos al defecar.

Reducir el tiempo de defecación.

Utilizar papel higiénico suave o limpieza anal mediante baño con agua tibia.

No es conveniente aplicar gasas frías o hielo ya que, si bien esta acción alivia el dolor temporalmente, el frío impide que se disuelva el trombo que causa las hemorroides.

Manejo quirúrgico

El tratamiento quirúrgico se debe realizar siempre que el mejoramiento de hábitos y tratamiento médico no sean suficientes o cuando ya existe inicio de las complicaciones y generalmente para hemorroides de 3ro y 4to grado o incluso las de 2do grado que no respondieron a otras alternativas no quirúrgicas de manejo.

La hemorroidectomía es la cirugía empleada para quitar las venas que se han hinchado o dilatado alrededor del ano.

Existen varios tipos de procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de las hemorroides, que son:

1) La técnica abierta: Cuando se realiza resección o extirpación de las hemorroides y se deja la herida abierta para permitir que cicatrice por segunda intención.

2) La técnica cerrada: Donde se retira el tejido hemorroidal y la mucosa del conducto anal afectada y los bordes de la herida se afrontan nuevamente para dejarla cerrada.

3) Otra técnica el empleo de engrapadoras: Que se introducen por el ano y engrapan y cortan el tejido redundante, realizando una hemorroidopexia.

4) La hemorroidectomía con láser: Que permite la operación con anestesia local o zonal y el paciente puede retomar la vida normal en uno o dos días.

Durante la convalecencia el paciente puede experimentar un fuerte dolor después de la cirugía cuando contrae o relaja el ano, por lo que deben administrarse analgésicos.

Para evitar el uso de papel sobre el ano, deben usarse lavados en bidé después de la defecación, además, los baños de asientos templados servirán para disminuir las contracciones dolorosas del ano, y pueden calmar el picor y la quemazón de la zona.

Tratamiento quirúrgico mínimamente invasivo

Va dirigido principalmente a pacientes con grado I y II, aunque aplican en algunos casos de grado III y IV.

Los pacientes pueden manejarse de forma ambulatoria, es decir, sin necesidad de internamiento hospitalario, su objetivo es remover o destruir las hemorroides, la fibrosis secundaria al proceso de cicatrización ayuda a dar firmeza a los tejidos, previniendo un nuevo prolapso. Sus complicaciones son poco frecuentes y mínimas.

Los tratamientos habituales son:

A) Ligadura con bandas hemorroidales: Se coloca una banda de goma alrededor de la base de las hemorroides, que corta la circulación y la hemorroide sufre necrosis. Este método ha sido hasta ahora el más efectivo entre los tratamientos de mínima invasión.

B) Fotocoagulación con rayos infrarrojos: Usa aparatos especiales para quemar las hemorroides.

C) Escleroterapia: Se inyecta una substancia química que produce degeneración del tejido hemorroidal.

D) Crioterapia: Congelación.

E) Procedimiento para prolapso y hemorroides (PPH): Es una técnica de reciente aplicación donde, por medio de grapas, se reposiciona el tejido mucoso y se disminuye el flujo sanguíneo a las hemorroides.

F) Desarterialización hemorroidal transanal (THD): Técnica de reciente aplicación guiada por Doppler, mediante ligadura de las seis ramas de la arteria hemorroidal superior.

Prevención y tratamiento

Se sugiere hacer ejercicio por lo menos tres veces a la semana durante media hora (caminar, correr o bicicleta estática) con el fin de mejorar la circulación general de su cuerpo.

Los alimentos poco recomendados son los irritantes y condimentos tales como los picantes, las especias y aderezos, el alcohol, no usar papel higiénico.

Los alimentos recomendados son todos aquellos que tengan fibra, como el pan o tortilla hecha con harina integral, la verdura o fruta que se pueda comer con cáscara o bagazo (como la uva) o blanda (como la banana o papaya), con el fin de reblandecer la materia fecal y hacer más fácil su expulsión y tomar mucha agua sea previamente hervida o purificada.



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