La marimba esmeraldeña: Patrimonio cultural del Ecuador


Fecha de Publicación: 2017-04-19

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La música tradicional afroesmeraldeña se constituyó sobre la base de un equipo instrumental de origen claramente africano. Instrumentos de percusión y sonajeros: la marimba, el bombo, el cununo, el guasá, las maracas deben haber formado parte de la cultura material de algunas de las tribus originarias de la población negra que convergió en Esmeraldas.

En su nuevo hábitat, los primeros negros llegados a esta región reelaboraron, con nuevos materiales, sus instrumentos, y reeditaron sus cantos y sus bailes, con aportes de diversas etnias tribales y en consonancia con las nuevas situaciones históricas por las que debieron atravesar.

De acuerdo con el reporte del Ministerio de Cultura, en el siglo XVII, los sacerdotes apostados en la provincia de Esmeraldas arrojaban las marimbas a los ríos porque los consideraban instrumentos demoníacos.

Los mismos hechos se repitieron en el siglo XX, en la década de los cuarenta. Sin embargo, el pueblo afroesmeraldeño siempre se resistió a la perdida de esta expresión cultural que ahora forma parte de su ADN.

El investigador, Pablo Minda, indica que para los afroesmeraldeños la marimba no es solo un instrumento, sino una expresión cultural que articula un conjunto de otras manifestaciones.

Por ejemplo, los arrullos que se cantan a los santos, las salves que se entonan cuando muren las personas adultas o los chigualos que se afinan cuando fallecen los niños son algunas de las expresiones religiosas que se han construido en torno a este instrumento.

Minda subraya que la investigación que dirigió tiene un enfoque semiótico cuyo objetivo fue superar el mundo de lo folclórico que muestra que hay dos lecturas de la marimba: la que realizan sus portadores y la que hacen personas externas que la conciben solo alrededor del baile”.

Música

La marimba esmeraldeña guarda notable similitud con una serie de xilófonos que se encuentran entre algunas tribus africanas, en especial con el rongo, instrumento utilizado en la tribu de los Woro .

Ambos instrumentos muestran idéntica estructura y sus diferencias consisten principalmente en sus respectivos tamaños y en los materiales utilizados: el rongo es de menor longitud y tiene menos teclas que la marimba esmeraldeñas y, por otra parte, las calabazas ahuecadas de aquel son reemplazadas en ésta por ‘tarros’ de caña guadúa, desempeñando ambos elementos la función de cajas de resonancia.

La ejecución del rongo es realizada por un músico único, el que maneja dos tacos de cada mano logrando dar simultáneamente cuatro sonidos. La marimba esmeraldeña es interpretada a la vez por dos ejecutantes cada uno de los cuales utiliza un par de tacos, obteniéndose igualmente cuatro sonidos simultáneos.

Los restantes instrumentos típicamente esmeraldeños tienen también un sinnúmero de referentes africanos. Sólo por citar un ejemplo, entre los mismos ndogos se utiliza un tambor oblongo (ibid), muy simular al cununo. Del mismo modo, antecedentes africanos del bombo, del guasá y de las maracas se encuentran a través de todo el continente negro.

Las formas musicales propias de la música tradicional esmeraldeña sugieren también las raíces africanas.

Su riqueza rítmica, lograda mediante la ejecución de instrumentos de percusión, así como también la estructura de la composición coral, que es un juego de propuestas, respuestas, y repeticiones, refuerza la naturaleza rítmica de los temas, son características cuya procedencia no admite mayor duda.

Con el fundamento de los instrumentos señalados, de formas musicales y de elementos coreográficos africanos, el negro esmeraldeño creó sus propias manifestaciones.

Surgieron básicamente dos grandes géneros de expresión musical: la música de marimba, de carácter profano, y las canciones, principalmente ‘arrullos’ de contenido religioso.

Danza

El folclor esmeraldeño se manifiesta especialmente en la música, la danza y la copla. La música y la danza se conjugan en la marimba que designa no sólo al instrumento sino a la fiesta típica esmeraldeña.

La marimba va acompañada de otros instrumentos como el cununo y el guazá. El "currulao" o danza de la marimba es un baile frenético y apasionado. Para el baile las mujeres usan polleras amplías, adornan sus orejas con grandes argollas y agitan pañoletas de colores. Los hombres llevan camisa blanca anudada a la cintura, pantalón blanco, pañuelo y a veces sombrero.

Hombres y mujeres danzan con los pies desnudos. En las canciones existe una gran variedad de coplas de autores anónimos.

La expresión literaria popular tiene en Esmeraldas una forma poética que es la décima que tuvo su origen en el período de la colonia. La décima recoge la sabiduría popular, los poemas instruyen, moralizan, critican y divierten, pero señalan la realidad y los modos de vencer los peligros.

Cuando el esmeraldeño habla de su cultura musical se emociona y explica: "Decir marimba no encierra todo folclor esmeraldeño. Esta es uno de los instrumentos de donde salen los ritmos tradicionales de la provincia de Esmeraldas. Es un símbolo, pero representa todo nuestro folclor."

Vestimenta

Las faldas de las bailarinas se expanden al ritmo del baile del torbellino, danza tradicional afroesmeraldeña, que suena con el bombo y el cununo. Los hombres van descalzos, con pantalones largos remangados, sombreros y un pañuelo en una de sus manos. Esa es la vestimenta que utilizan para representar su cultura.

Las danzas tradicionales de Esmeraldas se bailan con atuendos hechos con telas estampadas con flores. Guillermo Ayoví (Papá Roncón), uno de los referentes del folclor esmeraldeño, dice que esa ha sido la ropa que distinguió al afroesmeraldeño del campo, que bailaba marimba en las pampas, remolinaba su tabaco y tomaba guarapo.

El atuendo usado en la danza típica tiene su origen en la época colonial, cuando los españoles trajeron su cultura a América y a las poblaciones donde llevaron a los africanos, para realizar el trabajo fuerte en condición de esclavos. Así, según Ayoví, el afro cambió el atuendo propio de sus tribus africanas para adaptarse a otro continente.

Detalles

Ahora esa vestimenta se ha convertido en el símbolo de su danza. Las mujeres vistieron polleras anchas con encajes, blusas, enaguas, sombreros grandes y atavíos en la cabeza. Pantalón blanco -como señal de pureza-, camisas y sombreros, en el caso de los hombres, son la herencia de los colonizadores, explica el antropólogo Xavier Valencia.

El uso de esa indumentaria, incluso, para las labores del campo, pasó de generación en generación hasta convertirse en una herencia ancestral, al igual que la música y la danza originaria de África.

Ambas se convirtieron en la marca que identifica a este pueblo. La vestimenta se mantiene como una tradición con algunas innovaciones en cuanto a colores y detalles como bordados, vuelos grandes, decoraciones o los nuevos trajes que incluyen estampados con dibujos de instrumentos musicales como el bombo y la marimba.

Es común ver en las agrupaciones folclóricas de Esmeraldas vestidos de blanco y verde (colores de la bandera), que se combinan con el amarillo del sol o el azul del mar.


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