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Los instrumentos musicales ancestrales congelados en el Museo Nacional
 

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Fecha de Publicación: 2017-04-10
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En 1.197,36 m2, contiene instrumentos de la época precolombina y del resto del mundo. Se expondran, permanente, 540 instrumentos musicales, clasificados mediante el método Sachs y Horn Bostel y sus subclasificaciones respectivas.

Se destacan en esta colección los instrumentos musicales precolombinos: silbatos, quenas de hueso humano, quipas y flautas de cerámica. Entre los más simbólicos de nuestras culturas aborígenes, encontramos los rondadores de plumas y patas de cóndor, decorados con cabezas de escarabajos, y una buena muestra de pijuanos y pingullos, que han mantenido sus sonidos a través de los siglos.

Historia del Museo

Los sueños del profesor Traversari se cristalizaron por primera vez, el 9 de mayo de 1950, cuando fue inaugurado el Museo en Quito, en la planta baja de la casa de la señora Rosario Ordóñez de Pérez.

Un año después, el 1 de mayo de 1951, la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión” resuelve la adquisición de la colección de cerca de mil piezas clasificadas en cuarenta y dos colecciones, con una antigüedad de tres mil años antes de Jesucristo, y se establece que el Museo continuaría dirigido por su fundador y llevaría su nombre.

En 1974, Richard Rephann, Director del Yale Collection of Musical Instruments, quien con el apoyo de la Organización de Estados Americanos, realiza la catalogación de los instrumentos de la colección, y los clasifica según el método Sachs-Hornbostel, modificado por el Comité Internacionale des Museum Art Collection.

Con este asesoramiento, el museo fue organizado, con las normas internacionales que rigen este tipo de museos en el mundo. A diferencia de la enseñanza que nos imparten en las escuelas y colegios sobre los instrumentos musicales como de viento, cuerda y golpe; se los ha clasificado en cuatro grandes grupos: idiófonos, aerófonos, membranófonos y cordófonos y últimamente añadieron el quinto grupo de los electrófonos.

Actualmente, se encuentran en exposición quinientas ochenta y cuatro piezas, las restantes se encuentran en las reservas del museo.

Clasificación

1. Idiófonos

Estos instrumentos, hechos de material esencialmente resonante, vibran al ser percutidos, punteados o friccionados.

2. Membranófonos

Instrumentos cuya membrana tensada produce el sonido al moverse. Se clasifican según la manera de hacer vibrar la membrana (golpe, fricción y zumbido o soplo).

3. Aerófonos

Instrumentos dentro de, a través de, o alrededor de los cuales se hace vibrar el aire.

4. Cordófonos

Instrumentos de una o más cuerdas tensadas que, según al caso, se puntean con los dedos o con un plectro, se tocan con un arco, se percuten, se friccionan o se someten a la acción del viento.

5. Electrófonos

La evolución musical durante el siglo XX ha hecho necesaria una importante ampliación a la categoría de la clasificación de Hornbostel y Sachs: los electrófonos. Su característica común es el sonido, y se genera a través de válvulas de vacío o dispositivos semiconductores, como ejemplo de instrumentos electrófonos tenemos: Piano electrónico, violín electrónico, guitarra eléctrica, sintetizador.

Instrumentos musicales Andinos

En los países latinoamericanos los instrumentos musicales como la quena, las zampoñas, la bocina, el rondador, el bombo, las chagchas, son de origen andino, en uso desde la época precolombina.

Según Ataulfo Tobar dice que los instrumentos de uso andino son las diferentes clases de flautas entre las que se destaca la flauta traversa, la flauta grande llamada tunda, la flauta mediana y la pequeña, además: el pingullo, el pífano, el rondador, la paya, las dulzainas, la chirimía, el cuerno y la bocina.

Otros como los instrumentos de cuerda, son de ascendencia extracontinental, principalmente europea; los mismos fueron traídos por los conquistadores españoles como es el caso de la guitarra y otros instrumentos que posteriormente tuvieron sus derivaciones y adaptaciones de forma: tal es el caso del bandolín, el tiple, el charango, el arpa y el cuatro, y se los usa como instrumentos andinos para la ejecución de la música autóctona de nuestro país

Idiófonos

La chagcha: ( Chanllalla, chalcha, saccha, chacha).

Usado por los grupos musicales indígenas de las provincias de Imbabura y Chimborazo. Se colocan también en los tobillos, para las danzas. Asemejan el sonido de la lluvia, solo los cascos de cabra.

Es un sonajero confeccionado con cascos de cabra, ensartados en fibra de cabuya o nylon y con un pedazo de faja de distintos colores.

Membranófono

El Bombo: El bombo es uno de los pocos instrumentos musicales auténticos que integra la banda mocha. No debe confundirse con la bomba afro ecuatoriana, aunque a veces ésta se llame a veces bombo.

El Instituto de Folklore dibujó el bombo de la banda de Licán, durante las fiestas del Domingo de Ramos. Dicho ejemplar mide, aproximadamente sesenta centímetros de diámetro y cincuenta de alto. Sus partes son: a) cerco de madera de monte, pintado con triángulos amarillos, celestes y rojos; b) cerco de madera sobre el cual está templada la piel ; c) hojas de zinc pintadas de blanco: d) cuñas de cuerno de caballo, movibles, para templar las piolas; e) piel de borrego curtida ; f) baqueta de madera de capulí o eucalipto, de aproximadamente veinte y cinco centímetros de largo y tres de ancho; g) piolas.

Se lo lleva colgado del hombro derecho mediante una correa de cuero y una piola, en cuyo extremo, con un gancho, se ata el bombo.

Aerófonos

La Quena: (Voz quechua). Sustantivo femenino. Flauta o caramillo (flautilla de caña), pero las que poseemos en el Museo Traversari son de Huesos humanos, pertenecen a las primeras edades de Ecuador y de Perú de hace tres mil años antes de la era Cristiana.

Es un tipo de flauta vertical, geográficamente se encuentra dispersa en toda la región andina desde Argentina hasta Colombia. Venezuela y la Cuenca Amazónica. Su origen es incierto, posiblemente es producto de la creación: Quitu, quechua y/o aymará.

Para su confección se usa caña guadúa, tunda, tundilla o hueso tiene una longitud aproximada que va de los 25 a los 37 cm. de diámetro oscilante entre 1 y 2,5 cm. En la región amazónica del Ecuador, recibe el nombre de yacuch, cinco perforaciones, se confecciona en guadúa o nankuchip.

La quena, en uno de sus extremos tiene una muesca o corete parcial en forma de un pequeño rectángulo o de un triángulo. En la parte media tiene seis agujeros y otro en la parte posterior, es abierta en ambos extremos y tiene amplias posibilidades melódicas. Hay quenas taponadas en la parte posterior.

Hay quenas arqueológicas (macho, hembra), confeccionadas con huesos humanos (tibia, fémur) o de animales (canilla de cóndor ).

Las zampoñas: Son instrumentos se los fabrica con tubos de caña de diverso tamaño y calibre ligados con fibras vegetales, así quedó inventada la primera zampoña, que con el rodar de los tiempos, fue atribuida a invención del Dios Pan en la Mitología Griega, como consecuencia de su encendido amor a la Ninfa Siringa, siendo conocido en ciertos lugares con el nombre de Siringa, entre nosotros lleva el nombre de Rondador, de origen andino.

La Bocina: Tiene semejanza en el sonido con el oboe, pues su sonido es melodioso y el indio suele tocarla cuando ha terminado su trabajo diario. “Moreno” las compara al “Schofar “ de los judíos, hecho con un cuerno de carnero. Informa que el schofar era usado en las funciones de culto y a su sonido se atribuía una gran potencia mágica y concluye que nuestras bocinas de cuerno, el churu especialmente, debieron ser instrumentos sagrados.

El indígena conoce una variedad de bocinas y con este fin las utiliza en las diferentes regiones del país, para incitar a la rebelión, para llamar al ganado y los rodeos. En las festividades indígenas presiden los bocineros, hombres hábiles para interpretar la música nativa, dando cierta variedad a sus usos y aplicaciones.

Según Costales, las bocinas del vaquero son el cacho, el churo, el guarumo, la tunda y el turu. A excepción del guarumo, las demás llevan cuernos en su confección. Todas son de procedencia indígena, hoy asimiladas por los chagras en sus faenas rurales.

El Rondador: Moreno informa que los hay de todos los tamaños y calibres: desde un pequeñito de solamente ocho tubos, hasta de veinte, treinta y más dice que el pequeñito es pentáfono y es usado en ciertos lugares de Imbabura y tan solo una vez al año, razón por lo que se le considera un instrumento ritual. Es un instrumento ritual que no lo usan sino en los festejos en homenaje al sol, durante el equinoccio de septiembre.

Con respecto al rondador grande, informa que es usado durante todo el año, en las provincias centrales, en donde, antes de la invasión incaica dominaron los puruháes y en tiempo de Huayna-Cápac, hubo una gran influencia de mitimaes de raza aymará, traídos del Perú. Se distingue del chico, además porque es hexágono en lugar de pentáfono y con él tocan ahora los yaravíes y los sanjuanitos. En cambio para Santiana, es la flauta de pan, la tocan en Mojanda fabricada de tubos de caña de distintas longitudes, los que se disponen en orden de tonalidad decreciente a partir del tono más alto, que se encuentra en uno de los extremos del instrumento. Resalta también que el rondador de los Mojanda es de muy pequeñas dimensiones, en miniatura, y que aún se denomina pashaguas. Toscano cree que la flauta de pan se llama rondador, entre nosotros debido a un traspase de designación. Rondador, antiguamente, era el sereno de Quito, personaje aún hoy superviviente, pero con el nombre de ronda. Como dicho sereno usaba la flauta de pan para anunciar su presencia, poco a poco fue prestando su nombre de rondador (que hacía la ronda), al instrumento. Aún hoy lo usan, por ejemplo, en San José de Chimbo, durante el carnaval y en Tabacundo, el día de San Pedro, durante el auto de los aruchicos. Obsérvese, finalmente, que en Checa un rondador auténtico integra la banda mocha, en la fiesta del señor de la Buena Esperanza.

Según Ataulfo Tobar, dice que los instrumentos de uso andino se ejecutan en todas las festividades religiosas y no religiosas de ésta área cultural, entre las flautas se destaca la flauta traversa, instrumento de ejecución lateral, que se utiliza a lo largo de toda la serranía.

Hay varios tipos, especialmente en la provincia de Imbabura, en donde esta variedad se nota claramente. Encontramos la flauta grande llamada tunda que sobrepasa los ciento veinte metros de longitud, también está la flauta mediana y la pequeña; estos aerófonos están construidos con tallos gramíneos.

La Flauta Traversa: Se usa en especial en las festividades de San Juan y San Pedro en la Provincia de Imbabura y en la zona norte de la Provincia de Pichincha. Se la utiliza para la ejecución de los sanjuanes y marchas tradicionales, generalmente en esta región del país la flauta se ejecuta en parejas, un tañedor hace la primera voz y otro la segunda .

En la Provincia de Tungurahua se ejecuta la flauta pequeña, acompañada de un redoblante o tambor militar pequeño, casi siempre en las festividades tradicionales.

El Pingullo: Es una flauta vertical que se caracteriza por poseer tres orificios en el extremo inferior dos anteriores y un posterior, tiene una embocadura con un tapón de madera que forma el canal de insuflación, que conduce el aire hacia un bisel formado en una incisión en forma de reloj de arena, se lo hace de un tallo gramíneo, que en el Ecuador toma el nombre de sada o duda.

El pingullo se utiliza en las festividades de Corpus y de Reyes (Corpues: 7 semanas después del carnaval. Reyes: primeros días de enero) y acompaña al baile de los danzantes de la zona de Pujilí y de los Salasacas, en las provincias de Cotopaxi y Tungurahua, respectivamente.

El ejecutante tañe su instrumento con la mano izquierda, mientras con la derecha percute un tambor grande o redoblante.

El Pífano: Es una flauta vertical que posee seis orificios y una embocadura con un tapón de madera (cera), que forma el canal por donde pasa el aire hacia el bisel dónde se produce el sonido.

En la provincia de Imbabura el pífano se encuentra construido en hueso de buitre, mientras que en las provincias centrales y del sur lo hacen con sada o duda. En esta provincia se lo ejecuta junto con el tambor, especialmente en las festividades de San Luis, en la población de San Rafael, dónde los músicos acompañan al “coraza” (personaje principal de la fiesta de Coraza en San Rafael, el 10 de agosto), ejecutando payas pífanos y tambor.

La Paya: Es una flauta de pan más pequeña que el rondador. Posee hasta ocho canutos o tubos de carrizo distribuidos en forma diatónica.

Es un instrumento de carácter ritual y se ejecuta en grupo de tañedores que emiten melodías al unísono, acompañada de los pífanos de hueso y del tambor redoblante. Es un aerófono exclusivo de la provincia de Imbabura.

Las Dulzainas: Son flautas verticales cónicas, con embocadura de pito, en número de dos. La una posee seis orificios y la otra cuatro, construidos en hojalata. El ejecutante tañe las dos a la vez, una con cada mano. Las melodías emitidas por este aerófono es sumamente débil y suena a dos voces Este tipo es muy utilizado en el sector central del Ecuador.

La Chirimía: Es un oboe heteroglata y de doble lengüeta. Su embocadura está construida con dos lengüetas de carrizo, una moneda de 20 centavos agujereada en el centro y un tubo cilíndrico de hojalata, a continuación posee una corneta cónica de madera, dónde tiene seis orificios: cinco anteriores y uno posterior. Produce un sonido muy agudo y se lo utiliza como medio de comunicación en diferentes festividades de las provincias del Cañar y el Azuay, así como en las “escaramuzas” que se celebran de enero a marzo. Se ejecuta acompañado de un tambor redoblante; es un instrumento exclusivo del sector sur del país, de los grupos culturales de las provincias antes mencionadas.

El Cuerno: Es una trompeta construida en cuerno de vacuno, que además sirve para la comunicación, al igual que la bocina y la quipa que se usan a lo largo de la serranía, son típicos instrumentos andinos. La quipa es un caracol de mar o muchas veces construido en arcilla, pero conserva todas las características internas y externas del primero.

La Ocarina: Instrumento aerófono de timbre muy dulce, hecho de barro, elaborado para el influjo de San Pedro, instrumento que nos une a los sentimientos profundos al illa tixi, (el espíritu del maestro interno de los seres Rumapacha y el Gran Pacha yachachic) y nos permite encontrarnos así mismos y con los seres que amamos.

Las primeras ocarinas se hicieron de tierra cocida o de barro en la época precolombina; poseen ocho orificios más uno para ser la embocadura, producen escala cromática de tonos y medios tonos, por lo que en la época colonial se prohibió que se tocase este instrumento por que provocaba suicidios a quienes lo escuchaban.

Su origen talvez se debe a la imitación del tubérculo de la oca de allí su nombre, otros especialistas afirman que talvez viene del hiccen o higuen de la China, también la tenemos en Italia con el mismo nombre y su mejor fabricante fue Donatti de Budrie.

Instrumentos Precolombinos

Los estudios arqueológicos de nuestro país han podido rescatar una mínima parte de objetos fabricados en materiales orgánicos de origen vegetal y animal (como: calabazas, caracoles, cuero, valvas o cápsulas frutales, ristras o caracoles de agua dulce, semillas, cuernos o astas, madera, carrizo, tunda, duda moya, huesos de ave, de animal y de seres humanos, caña de diferente clases y tipos. e inorgánicos, orgánicos de origen vegetal y animal e inorgánicos proceden de minerales como la cerámica, piedra. Vidrio). El hallazgo de muchos de estos instrumentos musicales prehispánicos construidos en barro y cerámica dan a conocer el avance de la tecnología desarrollada en su elaboración en aquellos tiempos; a pesar de despertarlos actualmente por músicos conocidos y de renombre, no dan respuesta como quienes los tocaron, que sonidos produjeron que función podían tener en una fiesta o ritual.

El Rondador: Moreno informa que los hay de todos los tamaños y calibres: desde un pequeñito de solamente ocho tubos, hasta de veinte, treinta y más dice que el pequeñito es pentáfono y es usado en ciertos lugares de Imbabura y tan solo una vez al año, razón por lo que se le considera un instrumento ritual. Es un instrumento ritual que no lo usan sino en los festejos en homenaje al sol, durante el equinoccio de septiembre.

El rondador es uno de los instrumentos más antiguos del mundo, se le conoce desde hace más de 2000 años.

Variedades: En las regiones andinas encontramos una variedad de instrumentos aerófonos pánicos como: el “Mare en Venezuela, los “Capadores” al sur de Colombia, la zampoña y el Sikus en el altiplano peruano-boliviano y el rondador y la paya en Ecuador.

Los primeros de nuestro Ecuador primigenio fueron hechos de plumas y cañones de cóndor como los que posee nuestro museo Traversari , la mayoría confeccionados con tubos de caña de diverso tamaño y calibre ligados con fibras vegetales, quedó así inventada la primera zampoña que con el rodar de los tiempos fue atribuida a la invención del Dios Pan en la Mitología Griega, como consecuencia de su encendido amor a la Ninfa Siringa, siendo conocido en ciertos lugares con el nombre de Siringa, entre nosotros lleva el nombre de Rondador.

Nombre dado por la costumbre antigua de soler dar el anuncio del nuevo día tañendo un rondador y por la posición de los ejecutantes en forma de una ronda de allí viene su nombre.

Con respecto al rondador grande, informa que es usado durante todo el año, en las provincias centrales, en donde, antes de la invasión incaica dominaron los puruháes y en tiempo de Huayna-Cápac, hubo una gran influencia de mitimaes de raza aymará, traídos del Perú. Se distingue del chico, además porque es exáfono en lugar de pentáfono y con él tocan ahora los yaravíes y los sanjuanitos. En cambio para Santiana, es la flauta de pan, la tocan en Mojanda fabricada de tubos de caña de distintas longitudes, los que se disponen en orden de tonalidad decreciente a partir del tono más alto, que se encuentra en uno de los extremos del instrumento. Resalta también que el rondador de los Mojanda es de muy pequeñas dimensiones, en miniatura, y que aún se denomina pashaguas. Toscano cree que la flauta de pan se llama rondador, entre nosotros debido a un traspase de designación. Rondador, antiguamente, era el sereno de Quito, personaje aún hoy superviviente, pero con el nombre de ronda. Como dicho sereno usaba la flauta de pan para anunciar su presencia, poco a poco fue prestando su nombre de rondador (que hacía la ronda), al instrumento. Aún hoy lo usan, por ejemplo, en San José de Chimbo, durante el carnaval y en Tabacundo, el día de San Pedro, durante el auto de los aruchicos. Obsérvese, finalmente, que en Checa un rondador auténtico integra la banda mocha, en la fiesta del señor de la Buena Esperanza.

Cordófonos

La Guitarra: Es un instrumento musical de cuerdas que se compone de una caja de madera a modo de ovalo estrechado por el medio, con un agujero circular en el centro llamado boca o tarraja esto es en el centro de la tapa y un mástil contrastes.

Seis clavijas colocadas en el extremo de este mástil sirven para templar las seis cuerdas aseguradas en un puente fijo en la parte inferior de la tapa, que se cruzan con los dedos de la mano derecha, mientras las pisan los de la izquierda donde varían los tonos.

Es un instrumento importado y agregado al folklore nacional, muy difundido en nuestro pueblo por ser conocido, tuvo sus orígenes muy remotos, según Pujol, la guitarra viene de la antigua Kitara egipcia, derivan de la Khetara Asiria y la Kitara griega, que al pasar al Roma es llamada Cithara, la Chitara es más tarde llevada a toda Europa por las legiones romanas, sufre diversas modificaciones dando origen a un instrumento con mástil que se toca punteando con plectro (púa) o arco y cuya caja armónica es muy parecida a la guitarra.

Luego probablemente llevada a España por los bárbaros del norte; sería de inmediato antecesor de nuestra guitarra.

Al invadir los Árabes aquel país recibió el nombre de Guitarra latina, para diferenciarlo de otro instrumento en forma parecida a Laúd y que fue llamado guitarra morisca, siendo estos términos utilizados durante todo el siglo XVI.

Más, en el siglo siguiente los nombres de latina y morisca desaparecen definitivamente, la antes llamada latina se le dice solo guitarra.

La guitarra se mantenía y se mantiene aún como fiel compañera del pueblo; acompañándole en sus cantos y en sus danzas.

La guitarra más antigua del Ecuador fue la Vihuela de Mariana de Jesús que data del siglo XVI, ahora reposa en la Fundación Iglesia de la Compañía en Quito.

La primera guitarra eléctrica la fabricó el maestro San Pedro. Pertenece a la colección del museo Traversari.

El mejor fabricante de guitarras en el Ecuador es el maestro Hugo Chiliquinga.

 
 
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