Entre las botellas robadas se encuentra una pieza "única", según la Maison du Whisky, situada en un acomodado barrio de París: "una de las 41 botellas del mundo de Karuizawa 1960", bautizada The Squirrel.

"Esta botella es única debido a una particularidad física que la hace rastreable y difícilmente vendible", añadió.

El Karuizawa 1960, destilado y puesto en barrica en 1960, es el whisky puro de Malta japonés más antiguo del mundo.

The Squirrel está "valorada ahora en más de 100.000 euros", subrayó una fuente cercana de la investigación, que explicó que "el mercado del whisky se parece al mercado del arte".

La Maison du Whisky, contactada por la AFP, consideró que esta botella era el objetivo de los ladrones." />