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167 años de la Revolución Marcista
 

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La Revolución marcista, también conocida por varios autores como la Revolución de Marzo o la Revolución de 1845, se desarrolló entre el 6 de marzo y 17 de junio de 1845 y fue un movimiento armado revolucionario en Ecuador que enfrentó a las fuerzas en apoyo al presidente Juan José Flores y a las facciones rebeldes opositoras marcistas. Esta revolución es el primer movimiento armado que se dio en el país desde su creación en 1830. Se inició en la ciudad de Guayaquil y finalizó en la hacienda La Virginia en los alrededores de Babahoyo.

La revolución se inició el 6 de marzo en Guayaquil debido a la mala administración del general Juan José Flores en calidad de presidente de la nación. Los personajes principales dentro de la organización del movimiento fueron Vicente Ramón Roca, Diego Noboa y José Joaquín de Olmedo. También se encuentra la figura de Vicente Rocafuerte, aunque varias veces hubo diálogos entre él y Flores y cual en repetidas ocasiones hubo alianzas entre ellos, fue uno de los pilares principales para el derrocamiento de Flores. El movimiento armado estuvo liderado por el general Antonio Elizalde, sin embargo luego a nivel nacional tomaría gran importancia las acciones de José María Urbina y Viteri.

Después de la derrota que sufrieron las fuerzas floreanas bajo el mando de Carlos Wright en la hacienda La Elvira, Flores tuvo que rendirse tras la creación de un gobierno provisional en todo el país que desconocía su autoridad por medio del golpe de estado. Finalmente el 17 de junio se firma un tratado por lo cual quedó oficialmente asentada la capitulación de Flores, y marcaría el inicio de una nueva forma de gobierno en el país de carácter civilista-militar conocida como período marcista.

Brevario

Tras la creación de la República del Ecuador, después que los territorios que conformarían dicho estado pertenecieran a la Gran Colombia, se convocó a una asamblea constituyente para el 10 de agosto de 1830, con el fin de redactar una constitución para el nuevo país. Debido a una mala organización, la asamblea se reunió en Riobamba el 14 de agosto con 20 diputados y redactó la primera constitución política del Ecuador. Entre las resoluciones que se tomaron en aquella Convención Nacional se encuentra la decisión de designar al general Juan José Flores como Presidente de la Nación.

El gobierno de Juan José Flores tuvo falencias en el aspecto económico, debido a las asignaciones de pagos de sueldos a funcionarios públicos, favoreciéndose con ello la cúpula de gobierno y perjudicando a los funcionarios de bajo nivel. También no tenían pagos las tropas del ejército, por lo cual varios batallones se sublevaron. El producto de la mala administración económica se vio reflejado en la falta de obras públicas y en las deudas internacionales contraídas. Su poder estaba apoyado por la poderosa aristocracia de los terratenientes de la serranía (especialmente en Quito).

El período de gobierno de Flores terminó en 1834, dando con ello paso a la administración del guayaquileño Vicente Rocafuerte de pensamiento liberal y apoyado por la creciente fuerza de los comerciantes y banqueros del litoral. Las políticas aplicadas por Rocafuerte se basaban en la defensa de la libre empresa, la expansión del comercio, y en ciertos casos el anticlericalismo. Ciertamente estas acciones favorecían a las ideas progresistas de Guayaquil, mientras entraban en conflicto con la élite serrana. Rocafuerte decidió convocar un congreso constituyente y con ello se redactó la II Constitución.

Luego del mandato de Rocafuerte, el general Juan José Flores volvió a ocupar la presidencia de la república, este período comenzó en 1839 y se estimaba su culminación para 1845.

Constitución de 1843

Artículo principal: Constitución de Ecuador de 1843 Art. 35   Los Senadores durarán en sus funciones doce años, renovables por partes en cada cuatro años... Los Representantes serán nombrados para ocho años, debiendo renovarse por mitad cada cuatro años...

Art. 57   El Presidente y Vicepresidente de la República, durarán en sus funciones ocho años...

Art. 60   Son atribuciones del Poder Ejecutivo:

16.- Expedir, a nombre de la República, los títulos y nombramientos, a los Magistrados de la Corte Suprema, y tribunales de Justicia, y demás empleados.

El general Flores tuvo que gobernar con la Constitución de 1835 durante los primeros años de su segundo período de gobierno, lo cual no le daba las facilidades para instaurar su modelo de gobierno conservador nuevamente. Debido a esto, el presidente ordenó la creación de una nueva Convención Nacional con el objetivo de redactar una nueva constitución en bases a sus criterios de gobernabilidad.

La Convención Nacional se reunió en Quito, tal como ordenó el presidente Flores, y empezó a redactar la Constitución de 1843. La convención estuvo integrada por 34 diputados en representación de cada uno de los distritos del país, y fue presidida por Francisco Marcos. El proyecto de constitución fue expedida por la Convención el 31 de marzo y entregada al presidente en el Palacio de Gobierno, al día siguiente, el 1 de abril de aquel año. Su promulgación fue inmediata.

Entre los principales aspectos que caracterizaban a esa constitución estaban: el incremento al período de gobierno por parte del ejecutivo, el cual retenía en su poder por ocho años. Algo similar ocurrió en el poder legislativo, donde los Representantes duraban ocho años, y los Senadores retenían su poder por doce años. Además, la Convención expidió una ley por la cual todo hombre, desde la edad de 23 años hasta los 55, debería pagar todos los años tres pesos con cuatro reales al fisco; el pueblo llamó a este impuesto como "Tributo".

Vicente Rocafuerte.

Otros inconvenientes fueron los requisitos para ser ciudadano, ya que para serlo se debía poseer una propiedad de 3000 pesos o una renta de 300 pesos. La libertad de imprenta también fue fuertemente restringida que se estipulaba castigos hasta para los vendedores de diarios impresos en el exterior. Por último, el presidente se dio amplias facultades como elegir a los jueces, autoridades eclesiásticas y militares, entre otros.

Ambiente político

La Constitución de 1843 fue rechazada totalmente por la ciudadanía, la cual veía en la carta magna un argumento para que Juan José Flores se perpetúe en el poder. A la constitución se le denominó "Carta de la Esclavitud" y pronto empezaron a darse varios movimientos y enfrentamientos menores en contra de las decisiones del gobierno. La represión del gobierno ya había cobrado victimas mortales para tratar de sostener la estabilidad.

Vicente Rocafuerte había desempeñado el cargo de Gobernador de Guayaquil, sin embargo, al promulgarse la constitución de Flores, decidió dimitir y autoexiliarse a Lima, Perú. Desde territorio peruano comenzó a escribir varios ensayos en contra del gobierno de Flores, lo cual contribuyó notablemente al levantamiento en contra del gobierno. Apareció nuevamente la imagen del prócer de la independencia de Guayaquil, el doctor José Joaquín de Olmedo, quien había cuestionado la gestión de Flores desde sus inicios.[Nota 6] También se le sumaban los guayaquileños Vicente Ramón Roca y Diego Noboa, con el apoyo de los comerciantes costeños. El pueblo ecuatoriano vivió dos años con la Constitución de 1843, hasta comienzos de 1845 cuando en la ciudad de Guayaquil se empezó a generar ciertos movimientos de la cual surgió el cambio político de la nación.

Inicio de la revolución

Los promotores del movimiento eran José Joaquín de Olmedo, Vicente Ramón Roca, y Diego Noboa. También desde el Perú, el ex presidente Vicente Rocafuerte arremetía en sus escritos en contra de Flores, lo cual generó conciencia en el pueblo. La parte armada del movimiento estuvo a cargo del general Antonio Elizalde. Y también se recibía ayuda económica por parte de la cúpula de comerciantes y banqueros guayaquileños.

La revolución estalló finalmente en Guayaquil el 6 de marzo de 1845. Para el amanecer de aquel día, el teniente coronel Fernando Ayarza y el general Antonio Elizalde se dirigieron al cuartel de artillería de la ciudad con la intención de tomarlo, y estaban acompañados por otros militares con los mismos ideales y varios civiles partidarios del derrocamiento del floreanismo.

El oficial de guardia del cuartel ya se había comprometido anticipadamente con los revolucionarios, por lo cual dicho cuartel fue tomado fácilmente en manos de los marcistas, aunque se mostró cierta resistencia y represión por los pocos soldados floreanistas. La bulla de la rebelión atrajo a muchos jóvenes notables y la gente del pueblo, quienes, conociendo de lo que se trataba, fueron a pedir las armas para unirse a la causa. En breve el fuego revolucionario tomó proporciones considerables, y se trabó, por lo tanto, una lucha encarnizada entre los marcistas y los partidarios del gobierno, lucha que duró cerca de una hora y que concluyó con la más completa victoria de los insurrectos marcistas.

Consumada la revolución, se firmó un acta por medio de la cual se declaraba, entre otras cosas, que se desconocía la autoridad del presidente Juan José Flores y se consideraban como de ningún valor todos los actos, leyes y decretos del Gobierno de Quito (el de Flores), posteriores al día en que debió cesar su mando, por haber concluido su segundo período presidencial. El Gobernador de Guayaquil renunció ante la junta y al mismo tiempo se formó un gobierno provisional dirigidos por Vicente Ramón Roca, que representaba a Guayaquil; José Joaquín de Olmedo, que representaba a Quito; y Diego Noboa, que representaba al Azuay.

Capitulación de Flores

Tras la victoria de los revolucionarios en Guayaquil, se iniciaron las represiones del gobierno con lo cual hubo varios enfrentamientos en todo el país. El más notable de todos los movimientos en contra de Flores fue uno iniciado en la actual provincia de Manabí por José María Urbina. Los marcistas seguían militarmente liderados por Elizalde.

El presidente Juan José Flores se atrincheró en su hacienda "La Elvira", a las afueras de Babahoyo, mientras que sus tropas estaban encabezadas por Carlos Wright. Dicha hacienda se convirtió el fortín para los combates contra los revolucionarios dirigidos por Elizalde, quienes en los dos primeros enfrentamientos soportaron derrotas, sin embargo, finalmente vencieron a las fuerzas gobiernistas con el apoyo de Urbina.

Juan José Flores fue obligado a capitular el 17 de junio en la hacienda "La Virginia", de propiedad de José Joaquín de Olmedo, con lo cual entregaría el poder al gobierno provisorio marcista. Sin embargo, en los términos de la rendición se pactó la firma de un convenio, con el se le daría varios beneficios al general Flores.

Los "Tratados de la Virginia" se firmaron el 17 y el 18 de junio. El primer convenio manifestaba que ninguna persona podía ser molestada por sus opiniones pasadas, ni por los servicios que hubieran prestado a los beligerantes; y además se le indemnizaría a particulares las exacciones hechas por los beligerantes. El segundo convenio expresaba que se le seguiría conservando el grado de "General en Jefe" a Flores, además de sus honores y rentas; y se le otorgaría la cantidad de 20.000 pesos para que pueda subsistir en Europa en un período de dos años. La firma de estos convenios marcó el fin de la revolución, del floreanismo, y el comienzo de una nueva etapa política para el Ecuador.

Consecuencias

El derrocamiento del general venezolano Juan José Flores significó el comienzo de una nueva etapa en la política ecuatoriana, denominada "período marcista". Tras los Convenios de la Virginia, se instauró oficialmente el gobierno provisorio que se había levantado en Guayaquil con anterioridad. El triunvirato de José Joaquín de Olmedo, Vicente Ramón Roca y Diego Noboa gobernó desde el 18 de junio de 1845 hasta el 8 de diciembre de ese mismo año. Durante el triunvirato se convocó a una Convención Nacional (asamblea constituyente) en la ciudad de Cuenca. La Convención Nacional estuvo presidida por Pablo Merino y redactó la cuarta constitución de Ecuador, reemplazando a la "Carta de la Esclavitud". Finalmente el 29 de octubre se dictó la nueva carta magna y se anularon los Tratados de la Virginia con el general Flores. La bandera nacional sufrió cambios menores en aquel año.

La decisión de anular los tratados causó que el general Flores tratase de invadir al Ecuador con ayuda de España, lo cual no prosperó al no conseguir el apoyo requerido. El triunvirato se disolvió el 8 de diciembre cuando se eligió para la presidencia a Vicente Ramón Roca, al haber sido electo por la asamblea con 27 votos a favor, contra los 13 restantes que fueron otorgados a José Joaquín de Olmedo.

El gobierno de Roca inició la etapa civilista del período del marcismo la cual duró solo 5 años hasta la llegada del general José María Urbina al poder, con lo cual se reinstauró el militarismo (aunque nacional, a diferencia del extranjero del floreanismo) tras un golpe de estado a Diego Noboa en 1851. Sin embargo el período marcista duraría hasta 1861, tras la llegada a la presidencia de Gabriel García Moreno, con lo cual se instauró un nuevo modelo de gobierno de carácter conservador.