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Hace 32 años, se fue el Ruiseñor de América”, Julio Jaramillo
 

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Julio Jaramillo, a quien se lo conoce como 'El Ruiseñor de América', nació el 1 de octubre de 1935 en un pequeño departamento ubicado en las calles Gómez Rendón y Villavicencio en la ciudad de Guayaquil.

Sus padres, pichinchanos de la población de Machachi, habían emigrado a Guayas en busca de mejores oportunidades. Allí trabajaba en una zapatería cuando inició su vida bohemia.

Tuvo el don de cantarle al amor como ningún otro lo hizo en Ecuador, y en Latinoamérica. Fue muy aclamado en Venezuela,y Colombia.

Sólo Julio, Pepe y una niña que falleció a los 5 años fueron hijos de su madre Apolonia Laurido. Dos días después de la muerte de la niña, el padre, que era sastre y marmolero, decidió hacerle la cruz a la pequeña con tan mala suerte que, al desmoldarla, le cayó encima y lo mató.

Pero el destino ya tenía previsto que él, Julio, y Pepe serían músicos. Lo llevaban por la sangre de su madre y frente a su casa se pasó a vivir Ignacio Toapanta, un profesor de música que se encariñó con ellos, los dejaba jugar con sus instrumentos y les enseñó a tocar la guitarra.

El inquieto Julio le tomó tanta afición que se construyó una con caña (bambú) para poder tocar en su casa. Cuando terminó su tercer grado lo matricularon en la escuela que dirigía Francisco García Avilés. Quizá ése fue el empujón definitivo en la carrera musical de Julio.

Cuando su hermano Pepe cumplió 15 años, ganó en un concurso radial cuyo premio era una presentación en un centro nocturno, y este hecho fue el inicio de su carrera artística. Pese a ello, Pepe fue disciplinado, terminó sus estudios y más tarde en Colombia siguió una carrera de filosofía y letras, se convirtió en educador y olvidó el canto. No sucedió lo mismo con Julio, que quiso emular a su hermano, pese a que éste lo desestimulaba.

Con el auge del banano ecuatoriano, los músicos se volvieron prósperos, y esa bonanza coincidió con el comienzo de la carrera de Julio. A los 18 años alquiló una habitación para vivir con una chica llamada Irene. Con ella tuvo a su primer hijo, que murió a los ocho meses. En esa época él trabajaba en una zapatería, mientras seguía insistiendo por volverse cantante, sin resultado positivo.

En sus inicios bohemios, solía frecuentar La Lagartera, una esquina donde hoy todavía van músicos a ofrecer serenatas por un valor acordado entre el cliente y ellos. Poco a poco, la gente del medio artístico se fue acostumbrando a su presencia. Primero le permitieron que los acompañara con la guitarra y luego, a regañadientes, lo dejaban cantar. Su primera intervención la hizo en Radio Cóndor. Allí conoció a Rosalino Quintero, quien se convertiría más tarde en su compañero de fórmula, su arreglista y quien le tocaba la guitarra y el requinto.

Participó también en Radio América, y cuando salía de allí se iba para El Cajón, cantina de renombre entre artistas. Allí su hermano le presentó a Carlos Rubira Infante, quien le enseñaría a cantar.

En Radio El Triunfo conoció a Julio Morante, quien le presentó a Odalina Sánchez de quien se enamoró y con la que se fue a vivir enseguida al departamento de Morante. Julio rompió con Irene, quien se fue a vivir con la madre de Julio. Odalina le dio un hijo llamado Francisco, nacido el 9 de marzo de 1955, pero Julio dio la primera gran sorpresa de su vida al casarse, dos meses después del nacimiento de su hijo y sin haber cumplido los 20 años, con María Eudocia Rivera, una chica que cantaba y que conoció en una emisora y que tenía cuatro meses de embarazo. Aún casado siguió con Odalina y tuvo dos hijos más con ella. Él sólo era fiel a la música.

Se cree que en 1952 Julio grabó la marcha Nuestro líder para el político Carlos Guevara, del cual se imprimieron 12 acetatos. Esa experiencia lo motivó para buscar a la cantante Fresia Saavedra para proponerle que cantaran juntos. Impresionada por la determinación del jovencito, aceptó grabar con él en 1955 el yaraví Mi madre querida y el pasillo Mi corazón, acompañados por Rosalino Quintero en la guitarra. Aunque el disco no tuvo éxito, grabó con su maestro Carlos Rubira Infante el pasillo Esposa.

Pero fue un vals peruano, titulado Fatalidad (música de Laureano Martínez Smart y letra de Juan Sixto Prieto), que ya había grabado Olimpo Cárdenas exitosamente con discos Victoria en Medellín, el que lo catapultó a la fama en marzo de 1956. Cuando le propusieron grabarlo en Ecuador, le pidieron cantarlo igual, pero él respondió: “No, lo voy a hacer mejor”. En vez usar la guitarra, Rosalino Quintero utilizó el requinto, y le dieron un ritmo entre vals peruano y pasillo ecuatoriano. Desde el primer día que salió al mercado fue un éxito, y en una semana se vendieron 6 mil copias y tuvieron que reimprimirlo.

El éxito fue tan arrollador que, al finalizar 1956, Julio ya había grabado una docena de discos para el sello Ónix. Te odio y te quiero, Hojas muertas, Elsa y Carnaval de la vida fueron las más populares, aunque Nuestro juramento, del puertorriqueño Benito de Jesús, que Rosalino convirtió en bolero, tuvo un éxito especial. Casi todos los discos se enviaron a Lima, y opacaron la fama que Fresia Saavedra había cosechado en años. La versatilidad en la voz de Jaramillo le llevaron a interpretar exitosamente temas en ritmos tan variados como bolero, tropical, tango, vals, pasillo, joropo e incluso rock and roll. En 1959 Julio debutó en televisión en un programa especial de Telecuador, que además contó con la presencia de la cantante Blanquita Amaro. Ese mismo año debutó en el cine, junto a Antonio Santos, en el drama Mala mujer.

Al poco tiempo de recibir una remesa de discos en México, la disquera Peerless se interesó por Julio, que casi de inmediato tuvo que hacer giras de concierto por Perú y Chile. A Colombia llegó por primera vez a Cali, donde se reencontró con su hermano Pepe, que dos o tres años antes había emigrado. En los intervalos de sus viajes Julio cantó en los cines de Guayaquil, pues era costumbre que un artista se presentara antes de una película. Fue tal el éxito que inicialmente cantaba los sábados y domingos, y tuvieron que extenderle el contrato para que cantara toda la semana dos veces por día.

Su vida bohemia y desordenada ha hecho creer que Julio Jaramillo murió de cirrosis. Por el contrario, a lo que se cree y a pesar de que bebía mucho, Julio Jaramillo murió a causa de un paro respiratorio y fallo renal, producido luego de dos operaciones para extirparle cálculos en la vesícula. Murió el 9 de febrero de 1978 en las horas de la noche, segundos después de reír a carcajadas por un chiste. Tan pronto se supo su muerte por la radio, el pueblo se agolpó junto a la clínica, y aunque él pidió reiteradamente que no le rindieran homenajes póstumos, cerca de 200 mil personas lo tuvieron en cámara ardiente durante tres días, lo acompañaron al cementerio y, con respeto y profundo dolor, cargaron su ataúd. Así despidieron al ídolo del pueblo, al zorzal del Ecuador.

Olimpo Cárdenas, Daniel Santos, Alci Acosta, Lucho Gatica, Leo Dan, Leo Marini, enviaron notas de condolencia, y en varios países como Colombia, Perú y Venezuela se lo lloró como si fuera un hijo propio.

Apuntes

Nombre real, Julio Alfredo Jaramillo Laurido Nacimiento, 1 de octubre de 1935  Ecuador Origen, Guayaquileño Muere, el 9 de febrero de 1978  Ecuador Cónyuge(s) Nancy Arroyo, Vda. de Jaramillo Ocupación,(es) Cantante solista Información artística El ruiseñor de América, Jota Jota, Mister Juramento, La voz de oro Género(s) Bolero,Vals, Yaraví, Pasillo, Corrido, Fox Instrumento(s) Guitarra, Voz Período de actividad 1950 - 1978 Discográfica(s) Ónix, Yoyo Music, Sonolux, Discos Peerless, Codiscos Aundespés de muerto es considerado una de las voces más privilegiadas y queridas de América Latina