MACHALA, SÁBADO 20 DE ABRIL DEL 2019

Moral y Buenas Costumbres:

BÚSQUEDA DE UNA META

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Redacción

    @diariopinion

   jueves 16 de Agosto del 2018     |        1349

Para llevar una vida tranquila necesitamos tener una actitud mental positiva que es el combustible que nos permite seguir y superarnos a pesar de las adversidades.

El éxito no está en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca. En ocasiones sentimos que la vida es algo difícil, preocupémonos más por el carácter, mientras que la reputación es lo que otros piensan lo que somos nosotros. No juzguemos cada día por la cosecha que hemos obtenido, sino por las semillas que hemos planteado. Nuestro mundo está hecho  de cosas maravillosas y lugares fantásticos. Si sabemos dominar nuestra mente, venceremos.        

Hace pocos días, tuve la grata satisfacción de tratar con un profesional empresario exitoso, un hombre que sirve a la ciudad y al país en diversas funciones en beneficio de la comunidad, una persona con una actitud mental positiva, que jamás abandono principios morales recibidos en su hogar, que construyó una familia que hoy es su orgullo y su soporte emocional, alguien que tuvo la fortaleza de decir ¡NO! cuando era necesario hacerlo y que el ¡SI!  estaba siempre a flor de labios al tratarse del bien de la comunidad.

Hace pocos meses tanto la universidad como el bachillerato entregaron a la sociedad una cantidad respetable de gente estudiosa debidamente calificada. Desearíamos que estos escuadrones del conocimiento vivan sus vidas acordes con un modelo de ser humano que desean ser cuando pasen los años. Sabios son aquellos que actúan pensando en el final que quieren conquistar y trazan estrategias para lograrlo.

Jóvenes la conquista del saber tiene que ser un compromiso de todos los días. Es menester hacerlo con profundidad, con amor, el conocer, el despejar las dudas, el obtener certezas, el hacerse de nuevas ideas y nuevos proyectos tiene que convertirse en una obsesión. La ciencia camina a pasos agigantados hacia nuevas conquistas. No avanzar es retroceder. La obsolescencia del conocimiento es un cáncer para todo profesional porque carcome viejas teorías y destruye certezas de ayer. Cuando alguien ingresa a un colegio o universidad, firma un compromiso con el saber consciente o inconscientemente. El saber debe ser perseguido, alcanzado y amado. Mientras esto no suceda es preciso sentirse seres inacabados, incompletos. Quienes salen de los bachilleratos o de la U con sus respectivos títulos académicos deben convertirse, de por vida, en buscadores de la excelencia;  los seminarios, los conclaves, sesiones de trabajo, las revistas y libros especializados, Las conferencias tienen que ser parte esencial en el proyecto personal de autorrealización.

Es menester recordar que no podemos ni debemos permanecer impasibles frente a los cambios, porque los cambios nos interrogan, nos interpelan y provocan diversas reacciones en nuestro interior, reacciones que debemos meditar y sopesar para tomar luego nuestras decisiones. Somos seres en constante evolución. Hay cambios que son necesarios, urgentes, cambios que se darán con o sin nuestro asentimiento, porque existen realidades que deben cambiar frente a un propósito universal de mayor equidad y de justicia en libertad. Sin embargo, existen cambios que no pueden ni deben darse, cambios que debemos impedirlo cuando  amenazan destruir valores de nuestra familia, comunidad o sociedad. La libertad bien entendida debe ser defendida con energía y oportunidad. No podemos ver que se destruyan las familias  sin expresar nuestra protesta e inconformidad. Si creemos en la democracia tenemos que buscar líderes que conjuguen el progreso con la solidaridad, la autonomía con la responsabilidad, lo público con lo privado, la libertad con el derecho, la paz con la justicia. La patria la construimos todos con nuestra presencia activa o la destruimos con nuestra apatía. (O)                                               

 

 

       

 


  Fuente :  

Hernán Aguilar Romero


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