MACHALA, LUNES 20 DE MAYO DEL 2019

AGACHANDO LA ESPALDA Y OLVIDANDO IDEALES

Contento 17
Me divierte 40
Me Encanta 28
Me Sorprende 5
Me Molesta 22
Me entristece 14

Daniel Calva

    @daxcan90

   martes 7 de Agosto del 2018     |        1106

Deconstruyendo el circo político que gobierna este y otros países de la región latinoamericana, preguntémonos ¿Quiénes mantienen en alza a estos malos gobernantes? La respuesta podría parecer obvia, pero más allá del mismo pueblo que dio el voto en las urnas a esos malos políticos, también están aquellos individuos que en politología se les llama: “cuota política”, o, mejor conocidos como “palanqueados del gobierno” -peyorativamente- “esbirros o lacayos”. Esos individuos de cuota política tienen como misión cuidar la espalda de quienes ejercen el poder en determinada entidad gubernamental, muchos de estos palanqueados tienen que cumplir con este trabajo, pues si cae su jefe que ejerce poder, ellos también caerán.

 

El temor es comprensible más no justificable, ya que quienes forman parte del palanqueo político son soldados rasos al servicio del político de turno. Para ilustrar este asunto pondré un ejemplo personal, hace meses me encontraba en el Hospital del IESS, pues,yo estaba en mi jornada laboral recolectando información sobre la carencia de médicos especialistas en Ecuador, cuando de repente se me cruzó un individuo a quien salude por educación, sin contar que dicha persona había sido un empleado de la universidad del pueblo y que mi presencia no le es grata, debido a que yo siempre criticó la corrupción existente de las mafias en universidades estatales. Este personaje me maltrató con palabras de insulto, sin embargo, hice caso omiso a sus majaderías ya que comprendo que dicho sujeto aún no posee nombramiento en su universidad y defiende los intereses de sus jefes.

 

Reflexionemos como ciertos sujetos que son servidores públicos, sienten que su puesto laboral les da la autoridad para maltratar a cualquier persona que piensa diferente a ellos, no obstante, son delirios de grandeza el creer que teniendo  micropoderes se consideren omnipotentes, omnipresentes y eternos; sin hacer conciencia que el día que caiga el jefe político supremo que les da dirección a sus lacayos, estos palanqueados serán señalados e incluso maltratados de la misma forma que se comportaban con los miembros de su comunidad. Retomando el caso del esbirro del ejemplo, es necesario anotar que estas personas existen por miles y no sólo en el país o Latinoamérica, sino en todo el mundo; convirtiéndose  en  una lástima que estos sujetos estén en cargos públicos, a su vez,  se valgan de cualquier mañosería para obtener a posteriori el nombramiento.

 

Es triste saber cómo esos buenos ideales que se aprende en la escuela son cambiados en menos de 1 minuto por el primer puesto de trabajo que se atraviesa en el camino. Algunos se justifican diciendo: “es que lleva meses desempleado”, “tiene hijos”, “trabajo es trabajo”, etc.; y luego cuando tienen el trabajo y si ese puesto viene acompañado de poder se creerán: capataz de hacienda. Sin embargo, no todos los servidores públicos son esbirros insoportables, quiero creer que aún hay gente honesta que vela por los intereses del pueblo y no solamente por el interés de sus jefes políticos que les permiten seguir lactando de la teta del gobierno. (O)

 

 


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