MACHALA, LUNES 24 DE SEPTIEMBRE DEL 2018

En pie de guerra contra las mujeres…conozca donde

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Redacción

    @diariopinion

   miÉrcoles 11 de Julio del 2018     |        1507

Activistas y organizaciones sin fines de lucro de Polonia denunciaron que el ejecutivo cerró programas para víctimas de violencia de género por considerarlos "discriminatorios" porque sólo atendían a mujeres

 

Tras revisar la financiación pública de las ONG, el Gobierno ultraconservador de Ley y Justicia (PiS), en Polonia, consideró que los programas del Centro para los Derechos de las Mujeres eran 'discriminatorios', porque sólo atendían a mujeres, la mayoría supervivientes de la violencia de género.

"Es un capítulo más del hostigamiento del PiS a los derechos de las mujeres", afirmó la conocida activista feminista Marta Lempart sobre la decisión, de acuerdo con el diario El País.

Desde su llegada al poder en 2015, el Ejecutivo nacionalista polaco ha emprendido una poda de las libertades civiles y los derechos sociales que ha golpeado con particularmente a las mujeres.

Tras revisar la financiación pública de las ONG, el Gobierno ultraconservador de Ley y Justicia (PiS), en Polonia, consideró que los programas del Centro para los Derechos de las Mujeres eran 'discriminatorios', porque sólo atendían a mujeres, la mayoría supervivientes de la violencia de género.

"Es un capítulo más del hostigamiento del PiS a los derechos de las mujeres", afirmó la conocida activista feminista Marta Lempart sobre la decisión, de acuerdo con el diario El País.

Desde su llegada al poder en 2015, el Ejecutivo nacionalista polaco ha emprendido una poda de las libertades civiles y los derechos sociales que ha golpeado con particularmente a las mujeres.

Hace ya año y medio que el histórico Centro para los Derechos de las Mujeres perdió las subvenciones del Estado, mientras que la Administración ha reducido los proyectos de promoción del trabajo femenino, según el análisis de las organizaciones sociales. También, desde septiembre, los programas de atención y educación especial para menores discapacitados, lo que obligará a muchas mujeres a quedarse en casa para cuidar a sus hijos.

Todo eso posiblemente explique por qué la ministra de Trabajo polaca, Elzbieta Rafalska, se suela referir a las mujeres como un "capital del cuidado".

El gobierno, a su vez, ha limitado las campañas públicas contra los malos tratos, los centros de refugio disponibles y ha introducido una tasa para los casos de divorcio, lo que según las expertas es un gran bloqueo para las víctimas de violencia de género.

"Y recurrentemente algún miembro del Gabinete habla de sacar a Polonia del Convenio de Estambul",agregó por su parte la ingeniera y activista feminista Anna Prus, en referencia al tratado europeo para la eliminación de la violencia contra la mujer.

Todas estas medidas se dan en un país cuyos índices de violencia machista son al menos "preocupantes", con unas unas 67.000 denuncias al año. Alrededor de cuatro millones de mujeres polacas mayores de 15 años han sufrido violencia física o sexual alguna vez en su vida, según los datos recopilados por el Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE).

"El Gobierno polaco no parece estar del lado de las mujeres", dijo Agnieszka Bielecka, investigadora especializada en temas de género de Amnistía Internacional, citada por El País. 

"Además, aunque el PiS y otros grupos ultraconservadores y ultracatólicos son más agresivos, Polonia tiene un problema de machismo descomunal, también en los partidos de centro y de izquierda", añadió la escritora feminista Krystyna Romanowska. (O)

 


  Fuente :  

infobae


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