El régimen de Bashar Asad aseguró haber frustrado este viernes un nuevo intento de atentado en Alepo, en el norte de Siria. Según la televisión estatal, las fuerzas de seguridad mataron a un hombre que conducía un coche bomba con 1.200 kilos de explosivos para hacerlo estallar en la segunda ciudad del país.
La cadena oficial señaló que el fallido terrorista suicida pretendía detonar el vehículo en la zona de Achaar, escenario habitual de manifestaciones. Este mismo viernes se desarrollaba en el lugar una protesta contra Asad.
La acción se produjo un día después del peor atentado registrado desde que comenzaron las revueltas contra la dictadura hace poco más de un año. Al menos 55 personas murieron en la doble explosión en Damasco, a primera hora de este jueves.
Según el Ministerio del Interior, los coches bomba que estallaron en la capital transportaban más de 1.000 kilos de explosivos. Las autoridades y los opositores se acusaron mutuamente del ataque.