La posibilidad de que en el último trimestre del año en curso se reedite el fenómeno de El Niño, según advierten los organismos especializados, ha activado las alarmas de la dirección de salud, que tiene listo el plan para prevenir y reducir la incidencia de las enfermedades asociadas con la temporada de lluvias.
Así lo señaló el titular del departamento de Epidemiología, al tiempo que informaba de que ya están en marcha las actividades preventivas a cargo de un grupo de promotores sanitarios que desarrollan su tarea en conjunto con la jefatura de estudios y los gobiernos autónomos parroquiales.
El funcionario notificó que ya se han cumplido reuniones para hacer un diagnóstico de la situación, definir las estrategias, la elaboración de mapas; y la identificación de riesgos, centrada sobre todo en las enfermedades transmitidas por vectores, y de perfiles patológicos de las dolencias agudas y crónicas.
Se ha actualizado el plan de trabajo diseñado en septiembre del pasado año, puntualizó, al tiempo que destacaba el papel del Servicio de Erradicación de la Malaria (SNEM), que está a cargo del control vectorial.
Antecedentes
Cabe recordar que el plan invernal cumplido en los últimos años, sustentado en el control y vigilancia epidemiológica, las prácticas preventivas, el mejoramiento del acceso a los servicios de salud y la participación comunitaria, incluyó tres fases progresivas: antes, durante y después.
La fase preparatoria comprendió la realización de mingas de limpieza orientadas a la destrucción de criaderos de los mosquitos transmisores del dengue y paludismo, y la prevención de otro tipo de patologías más recurrentes en la época.
Asimismo, la impartición de cursos de capacitación dirigidos a los promotores sanitarios y estudiantes, centrados sobre todo en la prevención de las enfermedades endémicas: vectoriales, hídricas y dermatológicas, infecciosas, crónicas
La fase de impacto incluyó la atención prioritaria de la población afectada por las inundaciones desplazada a albergues, en donde recibieron atención médica gratuita, así como a la producción de cloro para dotar de agua segura a la población vulnerable expuesta al contagio de las enfermedades.