El décimo Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo “Los jóvenes y las competencias - Trabajar con la educación”, fue lanzado a nivel global y puso de relieve la apremiante necesidad de invertir en el sector educativo para que los jóvenes adquieran competencias.
En América Latina y el Caribe, más de ocho millones de personas entre los 15 y 24 años -uno de cada doce jóvenes latinoamericanos y caribeños- ni siquiera han terminado sus estudios primarios y, por lo tanto, necesitan que se les ofrezcan vías alternativas para adquirir las competencias necesarias, encontrar un empleo y acceder así a una vida próspera.
El Informe de la Unesco, lanzado para América Latina en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en Santiago de Chile, alerta que en todas las regiones del mundo, más de un 25% de los jóvenes se ven reducidos a desempeñar trabajos que los mantienen en el umbral de la pobreza o por debajo de éste.
El documento también revela que en América Latina y el Caribe hay casi 2,7 millones de niños y niñas excluidos de la enseñanza primaria y 1,7 millones de adolescentes sin escolarizar en la enseñanza secundaria, que están perdiendo la oportunidad de adquirir competencias esenciales para encontrar trabajo en el futuro.
A esto se añade la crisis de la calidad del aprendizaje en todo el mundo: actualmente hay 250 millones de niños y niñas en edad de cursar primaria, escolarizados o sin escolarizar, que no saben leer o escribir.
En el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo, se recomienda “desesperadamente necesario” no sólo incrementar el financiamiento de la educación para disminuir el déficit en el ámbito de la adquisición de competencias, sino también “aumentar radicalmente el número de programas que ofrecen vías alternativas para adquirir una formación”.