El Presidente Rafael Correa, durante un conversatorio que tuvo con los medios de comunicación en la Base Aérea de las Fuerzas Armadas, a su arribo al país procedente de Río de Janeiro, se refirió a la protesta policial que se lleva a cabo en Bolivia, debido a los reclamos de ajustes salariales para este sector.
“Ojalá que sean honestas las protestas para reivindicaciones salariales, laborales”, mencionó el Primer Mandatario debido a que existen poderes que podrían estar induciendo a los miembros de las fuerzas policiales a realizar este botín, con el objetivo de desestabilizar al Gobierno de Evo Morales.
“No nos engañemos Bolivia, Ecuador, Venezuela están bajo un constante asedio de sus gobiernos por el pecado de ser gobiernos progresistas, que queremos eliminar la injusticia y no agachamos la cabeza ante los poderes de siempre nacionales e internacionales”, declaró el Jefe de Estado.
Correa resaltó la gestión realizada por el gobierno boliviano, pues “nadie ha hecho tanto por los derechos laborales, por la justicia”.
Los policías reclaman un salario mínimo de 2.000 bolivianos (unos 287 dólares y casi el 70% más de lo que reciben), la jubilación con el 100% de sus salarios y la anulación de una ley que les prohíbe opinar públicamente. Inicialmente el poder Ejecutivo de ese país rechazó el planteamiento económico por limitaciones presupuestarias.