La gobernadora de Carchi, María Helena Villarreal, habría recibido varias amenazas por ejecutar acciones para controlar irregularidades en la venta del gas de uso doméstico. Las autoridades locales investigan el tema.
Las intimidaciones fueron enviadas a la funcionaria a través de correos electrónicos por un grupo denominado Brazo Armado del Frente por la Defensa de la Democracia y la Libertad.
Las advertencias llegan tras el plazo de ocho días concedido a la Gobernadora para abandonar el cargo, por parte de la autodenominada Asamblea Popular, integrada por activistas contrarios al gobierno de Ecuador.
De acuerdo con la agencia Andes, esos elementos han aprovechado cierta desinformación de los pobladores sobre el nuevo mecanismo de distribución de gas de uso doméstico a través de una tarjeta inteligente para exigir la dimisión de Villarreal.
Ese sistema de ventas del gas busca eliminar el contrabando a través de pasos clandestinos en la frontera norte, donde cada cilindro de gas subsidiado en este país, a dos dólares y cincuenta centavos, se comercializa en Colombia a 25 dólares.
Al respecto, la ministra de la Política, Betty Tola, rechazó que los grupos políticos se aprovechen de esa situación para buscar protagonismo ante la cercanía de las próximas elecciones y las amenazas contra la funcionaria.