El Santo de la Venganza está en Ambato y él se ha convertido en el principal referente de la mala suerte, las enfermedades inexplicables y las muertes repentinas.
Decenas de personas se han aprovechado de la imagen de San Gonzalo, quien tiene una daga clavada en su espalda y sangra por la boca, oÃdos y ojos, para crear y fomentar los temores de la gente.
Los brujos inventan libros donde escriben una lista con nombres de las personas, a quienes supuestamente el mencionado santo está causando daño.
En dos ocasiones, los comuneros de Calhuasig, un poblado ubicado a una hora de Ambato, retuvieron a las supuestas brujas, acusándolas de causar el mal. Las pruebas que ellos tienen son libros con nombres e imágenes de santos cortados las manos. El último caso fue en junio pasado.
A eso se suma que los siete asesinatos ocurridos el 1 de diciembre pasado también estarÃan relacionados con la hechicerÃa.
Esa es la hipótesis que maneja la PolicÃa Judicial. Eduardo González, jefe de la PJ, informó que, al parecer, hubo un mal reparto con un brujo de Santo Domingo. “Una persona que habrÃa pagado para borrar a un familiar de los libros no obtuvo los resultados esperados y éste murió, por lo cual buscó la forma de vengarseâ€.
MarÃa N., una mujer de 36 años quien pidió la reserva de su apellido, contó que hace un mes visitó a un brujo en el sector de Zabala, en Calderón, al norte de Quito.