Con el fin de prevenir inundaciones en las partes bajas de la costa de El Oro, el prefecto, Montgomery Sánchez, sugirió ayer a María del Pilar Cornejo, ministra de Gestión de Riesgos, que se dote a la provincia de una de esas máquinas.
De acuerdo con Sánchez, los ingenieros del Consejo Provincial han realizado un estudio que determinó que la sedimentación es una de las razones que impide el flujo normal de los cauces de agua.
El prefecto se refirió a que en el estero de Hualtaco (Huaquillas), la sedimentación ha restringido el uso fluvial y también provoca el desborde del mismo en tiempo de aguajes máximos.
“Una situación similar se evidencia en los puertos La Pitahaya (Arenillas) y Jelí (Santa Rosa); así mismo el río Pital precisa ser dragado para que las aguas fluyan con rapidez y no se queden estancadas”, señaló la autoridad.
Acotó que en el caso del Jubones, la sedimentación es tan problemática que –según el prefecto- esa característica afecta a sitios como Bajoalto, Puerto Bolívar y Jambelí, sitios que reciben el impacto de las aguas del mencionado río.
Sobre el tema, la principal de la Secretaría de Riesgos, dijo que tenía entendido que el gobierno había adquirido esas maquinarias o que las mandó a construir y que sería cuestión de gestionar la adjudicación para El Oro.