“Me parece inadmisible que personas que tuvieron la oportunidad de cambiar la historia de este organismo de desarrollo regional -Predesur-, y que en su momento no hicieron lo que debieron, ahora quieran salir a decirnos a nosotros cómo debemos hacer las cosas”, dijo Marcelo Torres Paz, subsecretario de la Regional 7 – Sur de la SENPLADES.
El Subsecretario aclaró que la reorganización de Predesur responde a un proceso
técnico que partió del análisis de competencias. Así, la transferencia de éstas, y de recursos, personal, bienes y obligaciones a entidades del Ejecutivo presentes en el territorio y a gobiernos autónomos descentralizados “no se trataba de una feria, sino que los recursos sean utilizados óptimamente en beneficio de la Región Sur”, sostuvo.
Además, Torres indicó que la responsabilidad acerca de cómo se usen estos bienes no es sólo del Ejecutivo, la SENPLADES o la SENAGUA, sino de todas las entidades receptoras de competencias y recursos.
También, la autoridad regional dio respuesta a las inquietudes sobre maquinaria y vehículos de Predesur supuestamente enviados a otras provincias. “Hay un vehículo que se ha prestado al Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo, pero también debería hablarse de los dos vehículos VIP que han venido a la Región Sur y de los recursos invertidos acá. Nadie ha dicho nada”, enfatizó Torres, refiriéndose al hecho que los USD $9,3 millones para la supresión voluntaria de partidas de empleados y trabajadores de Predesur salieron del presupuesto de la SENPLADES. “Más allá de los bienes, lo que interesa es que la institucionalidad y los recursos que tenemos en la Región Sur se usen óptimamente. A partir de ahora, debemos preocuparnos de eso”, mencionó.
Uno de los temas de mayor preocupación ha sido el recurso humano. Respecto a ello, el Subsecretario dijo que los derechos de los empleados y trabajadores están garantizados hasta que culmine el proceso de reorganización de Predesur. Consecuentemente, hizo un llamado a los alcaldes y prefectos involucrados en este proceso para proponer soluciones, y no quedarse en el diagnóstico y los problemas.
En ese sentido, la Ing. Magda Salazar, ex directora ejecutiva de Predesur, fue más específica al decir que la transferencia del personal que va a las entidades que dependen del Ejecutivo está garantizada ciento por ciento. “Es un proceso sencillo. Ya se hizo una primera transferencia a la SENPLADES y al Ministerio del Ambiente, y no hay mayor problema”. Para el caso de los gobiernos autónomos descentralizados, sostuvo que los consejos provinciales y los municipios deben solicitar una reforma de sus presupuestos ante el Ministerio de Finanzas para que puedan incorporar a los ex funcionarios de Predesur a sus planillas de servidores fijos.
Asimismo, la Ing. Salazar aclaró que la SENAGUA será la encargada de culminar con el proceso de reorganización de Predesur, pero con la supervisión y seguimiento de la SENPLADES. Finalmente, recordó que todo servidor público, por Ley, debe ser evaluado dos veces al año. “Es algo que está establecido en la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa. No es nuevo que los empleados deban ser evaluados, sea en una nueva institución o en Predesur”.
Por su parte el Ing. William Zuri, director ejecutivo de Predesur y funcionario de la SENAGUA, indicó que el proceso de ejecución de la liquidación es netamente operativo. “Hemos asumido la responsabilidad y corresponsabilidad, conjuntamente con la SENPLADES, de seguir la hoja de ruta que ya fue trazada durante la planificación de los meses anteriores. Obviamente, no es un proceso fácil, sobre todo la parte de los trabajadores. Estamos acudiendo a todos los niveles, de manera que no sean afectados sus derechos” dijo.
Zuri pidió a los empleados y trabajadores de Predesur hacer una minga “porque no se trata que cada quien se reúna por su lado para poner obstáculos, sino de unir fuerzas para caminar juntos”, mencionó. Ante la solicitud de audiencia que han realizado los funcionarios de Predesur, a la Asamblea, Zuri dijo que a las cosas hay que solucionarlas primero en casa y luego fuera. “Bienvenidas las preocupaciones de ellos, pero en pro de un trabajo más propositivo”, puntualizó.