'Quien bien te quiere, te hará llorar', 'la letra con sangre entra' o 'mejor una bofetada a tiempo que dos a destiempo' son algunos de los refranes arraigados en nuestra cultura y que siguen justificando el castigo físico a los niños.
La ‘cultura’ del maltrato está enraizada en un buen porcentaje de familias de Latinoamérica, que reeditan comportamientos sufridos en su infancia. Los padres creen que la mejor manera de corregir a sus hijos es castigándolos físicamente.
El Oro no es la excepción. En efecto, según el director de la UTD del Instituto del Niño y la Familia (INFA), Franklin Guazha, el índice de maltrato es muy alto en nuestra provincia, en el seno de la familia y en los ámbitos educativo y comunitario.
Según la Línea de base de las problemáticas de la niñez y adolescencia en los 14 cantones presentada en abril del año en curso, el maltrato es junto a la desatención a discapacitados, embarazos precoces, absentismo escolar, trabajo infantil uno de los mayores inconvenientes detectados en la provincia.
La misma situación la evidencia el elevado número de denuncias que se presentan en la Junta cantonal de protección de los derechos de los niños y adolescentes de Machala, que bordean las 22 mensuales, y en la Dirección Nacional de la Niñez de la Policía (DINAPEN).
Con el fin de evaluar y reforzar el programa impulsado por el INFA contra el maltrato, en la mañana de ayer se llevó a cabo en el auditorio de la entidad un taller que congregó a educadores, psicólogos, abogados y trabajadores sociales que laboran en los centros Ternura de Machala, Huaquillas, Santa Rosa, Arenillas, Balsas, Piñas, Marcabelí, El Guabo y Pasaje.
Los centros, que cuentan con la colaboración de las respectivas juntas cantonales de la niñez, la Dinapen, las comisarías, la policía y los juzgados, brindan apoyo psicológico, legal y social a los menores maltratados.
Además se aprovechó el evento para informar sobre el proceso de transición en el que está el INFA que en enero de 2009 estrenará un nuevo modelo institucional como entidad adjunta al Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).
El INFA, que incorporará a Operación Rescate Infantil (ORI) y la Dirección de Atención Integral a la Niñez y Adolescencia (DAINA), gozará no obstante de autonomía técnica, financiera y administrativa.