Los moradores de las poblaciones de Balsalito y Guabillo, jurisdicción del cantón Arenillas, denunciaron el impacto de contaminación ambiental que vienen soportando por varios años, por los insoportables olores que emanan desde el interior de la de planta procesadora de productos de camarón, que se encuentra ubicada en la vía de ingreso a estas comunidades fronterizas.
Las quejas se extienden también a otros sectores de esta jurisdicción, por cuanto la pestilencia contamina día y noche el medio ambiente y llega a los poblados y caseríos cercanos, donde los moradores por mucho tiempo vienen soportando este malestar, y a pesar que han denunciado a casi todas las autoridades de los organismos ambientales, sus pedidos y clamores no han sido atendidos.
A estas denuncias se suman otras, como el estancamiento de las aguas servidas que se acumulan en grandes pozas y no cuenta con desfogue natural, por lo que al evaporarse con el sol y la humedad, vierten olores nauseabundos que tienen a mal andar a los pobladores de Balsalito, Guabillo y Carcabón. A esto se suma la acumulación de de desechos sólidos, que a simple vista se ven que están esparcidos en el piso sin que se les de el debido tratamiento que deben tener toda planta industrial y así evitar el alto grado de contaminación ambiental de la zona.
En un recorrido efectuado por los sectores de influencia, se pudo constatar que ciertamente que las quejas de los moradores son innegables; los malos olores abundan cerca de la planta y por los sectores aledaños; así como también se evidenció que la planta funciona sin las normas de seguridad ambiental, no tiene alcantarillado para las aguas servidas ni tampoco cuenta con los hornos para el tratamiento de los desechos sólidos.
Piden reubicación
Los moradores de estas comunidades piden a las autoridades entre ellas al alcalde de Arenillas Franklin Jiménez, la inmediata reubicación de esta planta, porque atenta contra el buen vivir de las personas, derecho que garantiza la Constitución de la República, cpmo también afecta también al desarrollo productivo y a las actividades diarias de los habitantes de la zona, sobre todo si las estadísticas reflejan un alto porcentaje de niños con enfermedades respiratorias, a lo cual se suma que varios lugares turísticos de la zona han quebrado por que han sido afectados por la presencia de estos olores.
Los moradores dijeron que están cansados de pedir a las autoridades para que pongan fin a este problema ambiental, que se está generando por el mal uso de esta planta. Finalmente los quejosos manifestaron que de no haber solución acudirán al ministerio de Medio Ambiente donde pedirán que retiren la licencia ambiental para que deje de funcionar esta procesadora y siga causando más problemas a la población arenillense, se terminó puntualizando.
LO QUE DIJERON:
Fanny Barreiro.
“Venimos a este lugar a invertir en un lugar turístico, lo instalamos y al poco tiempo tuvimos que cerrarlo, porque los usuarios se quejaban de los malos olores que provenían de la procesadora de balanceados que está ubicada a poca distancia del lugar. Los empresarios ya no quieren invertir en nada mientras no se soluciones este problema ambiental”.
Manuel Toala Jordán.
“Vivo en Guabillo y conozco de este problema por muchos años, los moradores están preocupados porque los olores que se desprenden de la procesadora, contaminan el ambiente y provocan enfermedades respiratorias a los moradores, especialmente a los niños, por lo que es necesario que las autoridades de Medio Ambiente intervengan para cerrar la fábrica”.
Luis Laje.
“He venido a trabajar en una hacienda de este sector y por su cercanía no se soporta los olores nauseabundos que salen de la fábrica que trabaja en condiciones de insalubridad, se observa grandes depósitos de desechos que no reciben tratamiento y las aguas se tienen que evaporar con el calor del sol y con la humedad se evaporan y los olores salen dispersos por todos lados”.